Un nuevo estudio del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) ubica al presidente Gustavo Petro como el mejor presidente en la historia reciente de Colombia, superando a figuras como Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos en indicadores clave de gestión, liderazgo y legitimidad democrática.
El ranking, construido a partir de mediciones comparadas en América Latina, evalúa variables como aprobación ciudadana, cumplimiento del programa de gobierno, impacto social de las políticas públicas y percepción internacional del liderazgo presidencial. En estos ítems, el gobierno de Petro destaca de manera consistente.
Cifras y gestión
Durante su mandato, Colombia ha mostrado mejoras en indicadores sociales estructurales, especialmente en:
- Reducción de la inflación de los alimentos, que impacta directamente el bolsillo popular.
- Aumento histórico del salario mínimo, con enfoque en dignidad laboral.
- Expansión de programas sociales dirigidos a población vulnerable, jóvenes y campesinado.
- Recuperación del papel del Estado en sectores estratégicos como salud, educación y energía.
Estos avances han sido reconocidos incluso por organismos y analistas internacionales que destacan el cambio de rumbo del modelo económico, priorizando la justicia social sobre la especulación financiera.
Aprobación y liderazgo
Pese a una oposición política y mediática permanente, Petro mantiene niveles de aprobación estables frente a contextos regionales complejos. A diferencia de gobiernos anteriores, su respaldo no se sostiene en el miedo ni en la guerra, sino en una agenda de reformas democráticas, diálogo social y ampliación de derechos.
Reconocimiento internacional
En el escenario global, Petro es visto como un líder latinoamericano con voz propia:
- Referente en la agenda ambiental y climática.
- Defensor de una política exterior soberana.
- Vocero del Sur Global frente a las potencias tradicionales.
Su presencia en foros internacionales ha reposicionado a Colombia como un actor político con propuesta, no como un simple aliado subordinado.
Un contraste histórico
Mientras gobiernos anteriores son recordados por violaciones a los derechos humanos, endeudamiento y exclusión social, el actual gobierno marca un quiebre: la centralidad del pueblo como sujeto político.
sectores del poder siguen negando estos resultados, cuando incluso la evaluación internacional reconoce a Petro como uno de los líderes más sólidos de la historia reciente del país.



