Mientras continúa el debate nacional sobre el futuro del sistema de salud, el Gobierno Nacional está impulsando una estrategia de presencia directa en los territorios para fortalecer la red hospitalaria pública.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ha venido recorriendo municipios, hospitales y centros de salud en diferentes regiones del país, escuchando a las comunidades y revisando de primera mano las necesidades del sistema.
Durante una reciente visita al departamento de Boyacá, el ministro llegó al municipio de Ciénega, donde anunció que el municipio ya cuenta con viabilidad técnica y financiera para construir un nuevo hospital, un proyecto que contempla una inversión cercana a 4.500 millones de pesos.
La nueva infraestructura permitirá mejorar la capacidad de atención, ampliar servicios y dignificar la atención en salud para los habitantes del municipio.
Pero más allá de un solo proyecto, el objetivo de estas visitas es identificar directamente qué necesitan los hospitales y centros de salud del país: desde infraestructura y dotación hasta recursos para garantizar la atención de los pacientes.
Según el Ministerio de Salud, el propósito es fortalecer la red hospitalaria pública, especialmente en regiones donde históricamente la atención ha sido limitada.
Esta estrategia hace parte de la apuesta del gobierno del presidente Gustavo Petro por cerrar brechas en el acceso a la salud y garantizar servicios más dignos en todo el territorio nacional, no solo en las grandes ciudades.
En otras palabras: llevar el Estado directamente a los hospitales y municipios donde más se necesita.
La pregunta es clave:
¿El sistema de salud debe seguir funcionando desde oficinas y escritorios…
o con el gobierno recorriendo hospitales y territorios para conocer la realidad de los pacientes?



