En medio de la fuerte ola de indignación por lo que algunos llaman la privatización de la Fábrica de Licores de Antioquia a manos de Andrés Julián Rendón, se conoció que uno de los privados que entraría a manejar “la joya de la corona en Antioquia” es el hijo de Luis Alfredo Ramos, recientemente condenado por sus vínculos con los paramilitares en el departamento de Antioquia.
Como si fuera poco el manejo a dedo de la fábrica de licores de Antioquia también se conoció que el gobernador citó a la asamblea departamental para aprobar la ordenanza el próximo sábado inicio de semana santa lo que despertó más sospecha sobre el trámite bajo cuerda que quiere dar el gobernador Andrés Julián Rendón.
Esta decisión de Rendón, que al parecer tendría el respaldo mayoritario de los diputados de Antioquia, contrasta con el anuncio reciente en que se declara persona no grata a Iván Cepeda, pero se da el control de la FLA a herederos del paramilitarismo y se criminaliza la protesta social como en el caso de las protestas de los pequeños mineros.



