Abelardo de la Espriella habría pagado 163,890,000 a la firma Atlas Intel para un servicio de tracking electoral la cual podría tener un serio conflicto de intereses pues también realiza sondeos electorales que ha publicado la revista semana. Más allá de que sea un simple contrato, resulta sospechoso que el candidato pague fuertes sumas de dinero a quienes, supuestamente, están “informando” sobre la intención de voto y que además están siendo investigados por posible constreñimiento al presentar sondeos como encuestas.
De la Espriella afirma ser un candidato alejado de la política de siempre y se muestra como un outsider pero estaría desarrollando prácticas iguales o peores y las de la política de la que ya está cansado el país.
Según los documentos que han sido revelados a través de las redes sociales habría sido Carlos Andrés Huertas, el gerente de la campaña, quién realizó la compra y que no había reportado dichos recursos ante el Consejo Nacional Electoral. (Antes del cierre de esta nota se confirmó que el periodista que compartió la información estaba equivocado y los recursos si estaban reportados.)
Con esta revelación se sigue evidenciando que la extrema derecha ha recurrido a todo tipo de prácticas con tal de engañar al pueblo colombiano y así intentar reducir la brecha en intención de voto que dejar como ganador en todos los escenarios a Iván Cepeda, el candidato del Pacto Histórico.



