La investigación incluye las masacres de El Aro y La Granja, así como el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle, quien denunció la expansión del paramilitarismo en Antioquia antes de ser asesinado en 1998.
La Fiscalía General de la Nación llamó a indagatoria al expresidente Álvaro Uribe Vélez dentro de la investigación por las masacres de El Aro y La Granja, ocurridas en Antioquia durante la década de los noventa, así como por el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle.
La decisión representa un nuevo capítulo en uno de los expedientes más graves relacionados con la violencia paramilitar en Colombia. Los hechos investigados ocurrieron cuando Uribe se desempeñaba como gobernador de Antioquia y han sido objeto de investigaciones, testimonios y solicitudes judiciales durante más de dos décadas.
La masacre de El Aro ocurrió en octubre de 1997 en el corregimiento del mismo nombre, en el municipio de Ituango. Durante varios días, grupos paramilitares asesinaron campesinos, incendiaron viviendas, robaron ganado y provocaron el desplazamiento masivo de la población. Con el paso de los años, distintos testimonios de exjefes paramilitares y decisiones judiciales llevaron a que se investigara la posible responsabilidad de funcionarios públicos de la época.
Uno de los aspectos más controvertidos del expediente ha sido la presunta utilización de recursos oficiales durante la incursión paramilitar, incluyendo versiones sobre la presencia de un helicóptero de la Gobernación de Antioquia en la zona de los hechos. Estas denuncias han sido negadas históricamente por Uribe, pero han seguido apareciendo dentro de diferentes procesos judiciales y declaraciones de exparamilitares.
La investigación también abarca la masacre de La Granja y el asesinato del abogado y defensor de derechos humanos Jesús María Valle, quien denunció públicamente la expansión del paramilitarismo en Antioquia y la falta de acción estatal frente a estas estructuras armadas. Valle fue asesinado en Medellín en 1998, después de advertir sobre la grave situación de violencia que vivían varias regiones del departamento.
Según se ha conocido, los delitos por los que fue citado el expresidente incluyen homicidio agravado en persona protegida y concierto para delinquir agravado. La diligencia de indagatoria busca determinar si existen elementos suficientes para avanzar formalmente en el proceso penal.
El llamado a indagatoria llega en medio de un renovado debate nacional sobre la responsabilidad de actores políticos y estatales frente al fenómeno paramilitar que marcó a Colombia durante los años noventa y principios de los 2000.
Por primera vez en este expediente, la Fiscalía da un paso formal para escuchar a Álvaro Uribe dentro de una investigación considerada una de las más delicadas y emblemáticas sobre la violencia paramilitar en la historia reciente del país.



