En medio de una alocución de lo que han llamado el “empalme regional” que no tendría las implicaciones legales necesarias para llamarlo empalme, Abelardo de la Espriella aseguró que Medellín es la capital del narcotráfico y que allí está la cabeza de la serpiente y desde esa ciudad se imparten las órdenes para que opere el narco en el resto del país.
Varios usuarios de redes sociales han señalado que lo dicho por Espriella es el reconocimiento tácito del fracaso de la gestión de seguridad de Andrés Julián Rendón y Federico Gutiérrez, pues recordó que esa ciudad es el “centro de operaciones” de los mayores carteles del narcotráfico y que desde allí se imparten órdenes para el resto del país.
Este discurso, que no ha recibido las críticas por parte de la derecha, contrasta con las reacciones al discurso de Iván Cepeda en que señaló que ese departamento fue la cuna del paramilitarismo, enseguida, múltiples actores señalaron que el candidato del Pacto Histórico debía ser declarado persona no grata por “semejante” señalamiento.



