Senadora Abelardista se retractó tras señalar a Emisoras de Paz de hacer “propaganda” a FARC y ELN

La congresista retiró una publicación en la que vinculaba a las Emisoras de Paz con propaganda de las FARC y el ELN.

La senadora Sara Castellanos Guerra se vio obligada a retirar retiró una publicación en la que señalaba a las Emisoras de Paz de hacer propaganda de las FARC y el ELN y ofreció excusas, luego de que la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y El Veinte, así como múltiples organizaciones políticas advirtieran que este tipo de señalamientos puede poner en riesgo a periodistas y comunidades en territorios afectados por el conflicto.

El 21 de agosto la senadora de Salvación Nacional, cuestionó al senador Iván Cepeda por su defensa de las Emisoras de Paz. En su publicación afirmó que el interés de Cepeda no respondía a una discusión sobre censura y aseguró que se trataba de una radio que servía de “propaganda a favor de las FARC y el ELN”.

La FLIP advirtió sobre el riesgo para periodistas

El 24 de agosto, la FLIP y El Veinte rechazaron públicamente los señalamientos contra las Emisoras de Paz. Las organizaciones sostuvieron que asociar, sin sustento, a estos medios y a sus trabajadores con grupos armados desinforma sobre su función y puede aumentar los riesgos de seguridad para periodistas que trabajan en regiones donde persiste la presencia de actores armados ilegales.

La advertencia se produce en un contexto especialmente delicado. Según la FLIP, entre 2019 y 2026 se han documentado alrededor de estas emisoras desplazamientos, un secuestro, amenazas mediante panfletos y mensajes de texto, citaciones de grupos armados, exposición de datos personales y acercamientos de personas sospechosas a sus instalaciones. La organización también señaló que la CIDH ha expedido una medida cautelar en favor de una de estas emisoras.

¿Para qué fueron creadas las Emisoras de Paz?

Las Emisoras de Paz fueron establecidas en el punto 6.5 del Acuerdo Final de Paz. Su propósito incluye fortalecer la información y participación en municipios históricamente afectados por la violencia, divulgar contenidos territoriales y realizar pedagogía sobre la implementación del acuerdo.

Sus parrillas han incluido espacios informativos, culturales y musicales, así como contenidos con participación de campesinos, mujeres, comunidades indígenas y afrodescendientes, víctimas del conflicto y excombatientes.

También fueron cuestionadas las declaraciones del senador Enrique Gómez, quien el mismo 21 de agosto calificó estas emisoras como “megáfonos oficiales de las FARC” y un “nido de propaganda”. Las organizaciones pidieron a ambos congresistas rectificar y abstenerse de realizar asociaciones sin fundamento contra los trabajadores de estos medios.

El episodio pone nuevamente sobre la mesa la responsabilidad de los funcionarios y dirigentes políticos al referirse a periodistas que trabajan en zonas atravesadas por el conflicto armado. La discusión política sobre el Acuerdo de Paz y el funcionamiento de los medios públicos es legítima; sin embargo, vincular a trabajadores de prensa con organizaciones armadas sin presentar pruebas puede incrementar los riesgos que enfrentan en los territorios.