Donaciones cercanas a 95.000 dólares, respaldo electoral a candidatos republicanos, enfrentamientos con congresistas demócratas y declaraciones polémicas de su canciller marcaron la apuesta política de Abelardo de la Espriella en Estados Unidos.
El presidente Abelardo de la Espriella convirtió su cercanía con Donald Trump y el Partido Republicano en una apuesta que hoy amenaza con complicar las relaciones de Colombia con Estados Unidos. Mientras su Gobierno tomó partido en disputas electorales estadounidenses, los demócratas avanzaron en las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Estas son las diez decisiones y controversias que dejan al mandatario en una posición incómoda frente al nuevo escenario político en Washington.
Las diez embarradas
1. US$95.000 en donaciones: De la Espriella y su esposa aportaron conjuntamente cerca de 95.000 dólares a candidatos y organizaciones republicanas desde 2017.
2. US$92.000 para el entorno de Salazar: María Elvira Salazar fue la principal beneficiaria de los aportes familiares, incluidos recursos canalizados mediante comités políticos.
3. Hizo campaña por Salazar: siendo presidente de Colombia, apareció en un video respaldando su reelección al Congreso estadounidense.
4. Su candidata casi pierde: Salazar terminó la jornada electoral del 3 de noviembre con una ventaja provisional de apenas 1.116 votos, después de haber obtenido el 60,4 % en 2024.
5. Provocó el rechazo de Gregory Meeks: el congresista demócrata advirtió que su intervención electoral ponía en riesgo el respaldo bipartidista a Colombia.
6. Se declaró votante republicano: reconoció haber respaldado a Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2024.
7. Buscó apoyo republicano para su campaña: se acercó a María Elvira Salazar, Christopher Landau y Bernie Moreno durante su aspiración presidencial.
8. Su canciller atacó a los demócratas: Omar Bula hizo declaraciones despectivas contra ese partido y lo acusó de fraude electoral, según El País.
9. Apostó por el partido que perdió el Congreso: las proyecciones de las elecciones del 3 de noviembre dieron a los demócratas el control de ambas cámaras legislativas.
10. Terminó buscando diálogo con sus críticos: tras la controversia por el respaldo a Salazar, Espriella buscó acercamientos con Gregory Meeks para reducir las tensiones.
Una apuesta partidista que puede costarle a Colombia
El problema no es que Espriella simpatice con los republicanos, sino que haya trasladado sus preferencias personales a la política exterior de Colombia. Sus donaciones históricas, el respaldo electoral a Salazar y las confrontaciones con los demócratas evidencian una apuesta que puede debilitar el respaldo bipartidista del que tradicionalmente ha dependido la relación bilateral. Espriella hizo campaña como republicano, pero ahora tendrá que gobernar y negociar con los demócratas. Colombia no debería pagar el costo de sus preferencias políticas.





