El presidente Gustavo Petro ha reforzado su posición pública y su gestión sobre la grave situación por inundaciones en Córdoba, ratificando que el Gobierno Nacional ha atendido la emergencia, ha ordenado la movilización de ayudas y ha activado mecanismos estructurales para la recuperación y el reasentamiento de las comunidades afectadas.
A través de sus redes sociales y comunicaciones oficiales, Petro informó que se ordenó envío de toda la ayuda necesaria para Córdoba, incluyendo la reubicación inmediata de víctimas y apoyo logístico desde las instituciones del Estado.
Emergencia declarada para movilizar recursos y atención
El Gobierno Nacional expidió el Decreto 150 del 11 de febrero de 2026, mediante el cual se declara el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica en varios departamentos afectados por las intensas lluvias, entre ellos Córdoba. Esta figura permite al Ejecutivo agilizar la destinar recursos, ejecutar obras urgentes y atender a las familias damnificadas sin las demoras habituales de trámite legislativo.
Según los registros oficiales, más de 252.000 personas y cerca de 48.300 familias han resultado afectadas en Córdoba, con miles de viviendas dañadas o destruidas y pérdidas en infraestructura productiva y educativa, lo que demuestra la magnitud de la crisis y la necesidad de medidas extraordinarias.
Este decreto habilita la movilización de recursos extraordinarios —el Gobierno ha estimado que se requieren hasta 8 billones de pesos para la recuperación integral, incluida la reconstrucción de viviendas, carreteras, centros educativos y reasentamientos definitivos.
Ayudas ya desplegadas y atención integral
El Gobierno, en coordinación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), ha ejecutado acciones concretas de apoyo:
- Entrega de ayuda humanitaria, incluidos kits de alimentos y artículos básicos.
- Movilización de 10 toneladas de alimentos e insumos veterinarios para animales afectados, beneficiando a miles de mascotas y ganado de familias rurales.
- Coordinación de albergues temporales y atención médica para damnificados.
- Llamado a autoridades territoriales y sectores sociales para un apoyo conjunto en el territorio.
Además, el Gobierno ha señalado que no ha rechazado ayuda internacional, pero que por el momento la respuesta nacional a través de las capacidades propias es suficiente y coordinada, incluida la activación de canales técnicos para cooperación específica, como la posible solicitud de dragas para manejo de cuerpos de agua en zonas críticas.
Un enfoque hacia soluciones estructurales
Más allá de la atención inmediata, Petro ha insistido en que la respuesta debe ser estructural y de largo plazo, integrando planificación territorial y mitigación de riesgos. El decreto de emergencia permite precisamente asesorar proyectos que transformen las condiciones de riesgo, evitando que las comunidades regresen permanentemente a zonas vulnerables.
El Gobierno también ha declarado que la recuperación y la reubicación deben hacerse de manera ordenada para que las familias no queden expuestas a nuevos desastres en temporadas futuras.
Gestión en territorio y visibilidad nacional
Petro ha trasladado su agenda hacia el centro de la emergencia en Montería, liderando reuniones con ministros y autoridades locales para coordinar la respuesta. El mandatario ha utilizado sus cuentas oficiales para mantener informada a la ciudadanía sobre el despliegue de apoyo, subrayando que la gestión incluye tanto medidas urgentes como estructurales para enfrentar la crisis climática con decisiones firmes y recursos específicos.



