Colombia está viviendo uno de los cambios más grandes en su política social para personas mayores. A través de Prosperidad Social, el Gobierno Nacional anunció que 3 millones de adultos mayores ya reciben el bono pensional del programa Colombia Mayor.
La cifra marca un récord histórico en cobertura y representa un avance estructural en la atención a personas que durante décadas trabajaron en la informalidad y nunca lograron pensionarse.
¿Qué significan estos 3 millones?
En Colombia, más del 60 % de las personas mayores no accede a una pensión. Durante años, el sistema benefició principalmente a quienes tuvieron empleos formales y estabilidad laboral.
Con la ampliación del programa:
- 3.000.000 de personas mayores en condición de vulnerabilidad reciben transferencia monetaria periódica.
- Se fortaleció la cobertura en zonas rurales y municipios históricamente excluidos.
- Se sientan las bases del Pilar Solidario, componente central de la reforma pensional.
El objetivo es que ningún adulto mayor quede sin un ingreso mínimo para cubrir necesidades básicas como alimentación, medicamentos y servicios.
Un cambio de enfoque en la política pensional
La reforma impulsada por el presidente Gustavo Petro plantea que el sistema deje de concentrar recursos en subsidios altos y priorice a quienes nunca tuvieron acceso a cotización suficiente.
El Pilar Solidario busca garantizar una renta básica en la vejez para millones de personas que trabajaron toda su vida en la economía popular, el campo o el trabajo doméstico no remunerado.
Este avance no solo es presupuestal, sino estructural: cambia la lógica del sistema, pasando de un modelo excluyente a uno con mayor cobertura social.
Impacto social
Para millones de familias, este bono representa:
- Seguridad alimentaria.
- Acceso a tratamientos médicos.
- Reducción de pobreza extrema en la tercera edad.
- Mayor autonomía económica.
En un país donde el envejecimiento poblacional avanza rápidamente, la ampliación de cobertura marca un precedente en política pública social.
Durante años se dijo que ampliar subsidios a adultos mayores era “insostenible”. Hoy, 3 millones de personas tienen un ingreso básico garantizado.



