¡La caída de Fico y el rechazo a la política tradicional son un hecho en Antioquia!

Es hora de que los políticos entiendan que el poder está en las manos del pueblo y que es necesario trabajar por una Antioquia más justa y equitativa.

Los resultados de las elecciones recientes en Antioquia son el campanazo inicial de la derrota de Fico y los políticos tradicionales. A pesar de que el censo electoral aumentó en un millón de personas, los candidatos de los partidos y movimientos que han gobernado durante años no lograron conectar con el electorado.

La lista de candidatos fallidos es larga. En el Centro Democrático, figuras como Federico Hoyos, exembajador, quien obtuvo 25.974 votos, David Toledo, con 19.154, y Yulieth Sánchez, cercana a sectores políticos del municipio de Bello, con 13.657 sufragios, no lograron impresionar al electorado. En Creemos, el movimiento del alcalde Federico Gutiérrez, también hubo derrotas importantes, como la de José Miguel Zuluaga, primo del alcalde, quien apenas obtuvo 30.727 votos, y Germán Hoyos, quien alcanzó 30.662 sufragios.

Pero lo más llamativo es que algunos candidatos, como Juliana Gutiérrez, hermana del alcalde, apenas lograron 96.438 votos, un 16% de los votos que obtuvo su hermano en las elecciones regionales de 2023. Esto demuestra que el pueblo antioqueño no se deja llevar por el apellido o la influencia política. Otros, como Andrés Felipe Bedoya, exdiputado, quien logró 33.606 votos, incluso 7.857 menos de los que había obtenido para llegar a la Asamblea en 2023, también se quedaron por fuera.

La derrota también alcanzó a Iván Montoya, exalcalde y exconcejal de Sabaneta, que logró apenas 4.475 votos, una cifra llamativa si se tiene en cuenta que en las elecciones de 2023, cuando obtuvo su curul en el Concejo de ese municipio, había logrado 12.424 votos.

Estos resultados son un claro mensaje de que el pueblo antioqueño está exigiendo cambio y transparencia. La política tradicional, basada en el clientelismo y la influencia, ya no funciona. Es hora de que los políticos entiendan que el poder está en las manos del pueblo y que es necesario trabajar por una Antioquia más justa y equitativa.

La ciudadanía está pidiendo a gritos una nueva forma de hacer política, una que se base en la honestidad, la transparencia y el compromiso con el bienestar de todos.