El senador Iván Cepeda anunció acciones judiciales contra el expresidente Andrés Pastrana, solicitando que se investiguen sus presuntos vínculos con personas del círculo cercano de Jeffrey Epstein, el financista estadounidense acusado de una red internacional de abuso sexual de menores.
Cepeda sostiene que existen elementos que ameritan una revisión judicial seria, especialmente por los antecedentes públicos de Epstein y su relación con élites políticas, económicas y de inteligencia a nivel mundial.
El silencio de las élites empieza a romperse
Durante años, el nombre de Epstein estuvo rodeado de encubrimientos, silencios institucionales y protección a poderosos. Para Cepeda, resulta inadmisible que figuras políticas latinoamericanas que han ocupado la Presidencia de la República no rindan cuentas cuando aparecen relacionadas, directa o indirectamente, con estos círculos de poder.
“La justicia no puede ser selectiva ni acomodada al apellido o al cargo que alguien haya ocupado”, ha insistido el senador en ocasiones anteriores frente a casos de impunidad estructural.
Derecha moralista, prácticas oscuras
El caso genera un fuerte contraste político: sectores que históricamente se han presentado como defensores de la “moral”, el “orden” y la “familia”, hoy vuelven a quedar bajo la lupa por posibles vínculos con redes de abuso y corrupción global.
Desde el progresismo se insiste en que no se trata de persecuciones políticas, sino de una exigencia mínima de transparencia y responsabilidad pública, especialmente cuando se trata de delitos gravísimos como la explotación sexual de menores.
¿Habrá justicia o volverá el encubrimiento?
La pregunta de fondo es si el sistema judicial colombiano está dispuesto a investigar sin miedo a los expresidentes y a las élites tradicionales, o si, una vez más, el poder político servirá de escudo frente a la verdad.



