El Gobierno Nacional puso en marcha Fonenergía, una estrategia que unifica recursos y programas para financiar proyectos de electrificación y gasificación en zonas rurales y no interconectadas del país. La iniciativa busca cerrar una brecha histórica: en Colombia más de 1,8 millones de viviendas aún no tienen acceso a energía eléctrica, de las cuales cerca de un millón están en zonas rurales.
Fonenergía centraliza mecanismos que antes funcionaban por separado —como FAER, FAZNI, PRONE y el Fondo de Gas— con el objetivo de acelerar la llegada de luz y gas a territorios donde el servicio no existe o es precario.
La estrategia contempla una inversión cercana a 3,7 billones de pesos hasta 2030, con la que se espera beneficiar inicialmente a más de 300.000 personas, equivalentes a unas 100.000 familias, mediante proyectos de electrificación rural, expansión del gas domiciliario y mejora de redes existentes.
El impacto de esta política es clave si se tiene en cuenta que, aunque Colombia ha avanzado, aún persisten grandes desigualdades entre campo y ciudad. La cobertura eléctrica nacional ronda el 93,12%, pero en la ruralidad sigue siendo mucho menor, reflejando el rezago histórico de estas zonas.
Además, el problema energético tiene efectos sociales profundos: cerca del 18,5% de la población vive en pobreza energética, lo que significa dificultades para acceder a electricidad, gas o servicios energéticos de calidad, especialmente en territorios rurales dispersos.
Con Fonenergía, el Gobierno busca:
- Llevar electricidad a comunidades rurales sin conexión
- Expandir el gas domiciliario en zonas apartadas
- Mejorar la calidad del servicio en territorios con fallas
- Impulsar la productividad agrícola con acceso a energía
- Reducir la pobreza energética y cerrar brechas territoriales
El acceso a energía no solo significa luz en los hogares: permite refrigerar alimentos, mejorar la atención en salud, ampliar la educación digital, impulsar pequeños negocios y dinamizar la economía rural. Por eso, Fonenergía se plantea como una herramienta estructural para llevar desarrollo donde históricamente el Estado no había logrado llegar.



