El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, entregó un nuevo laboratorio STEAM del programa Colombia Robótica en Ipiales, Nariño, con el objetivo de fortalecer la educación científica y tecnológica de niñas, niños y adolescentes del territorio.
La iniciativa hace parte de la apuesta del gobierno del presidente Gustavo Petro por democratizar el acceso al conocimiento, cerrar brechas históricas en regiones apartadas y llevar herramientas de innovación a instituciones educativas públicas que durante años fueron olvidadas por el Estado.
El nuevo espacio permitirá que estudiantes y docentes se formen en áreas como robótica, programación, inteligencia artificial y ciencias computacionales, impulsando metodologías enfocadas en el pensamiento crítico, la creatividad y la solución de problemas desde las realidades de sus propios territorios.
Según informó el Gobierno, este laboratorio hace parte del programa nacional Colombia Robótica, una estrategia que entre 2022 y 2026 ya ha beneficiado a más de 9.366 niñas, niños y adolescentes y cerca de 895 docentes en distintas regiones del país, con inversiones superiores a los $13.311 millones.
Solo durante 2025 se entregaron 29 laboratorios STEAM en departamentos como Antioquia, Bolívar, Chocó, La Guajira, Nariño, Putumayo y Santander, beneficiando a más de 6.400 estudiantes y 637 docentes. Para 2026, el Gobierno proyecta la apertura de al menos nueve nuevos laboratorios adicionales.
La ministra Yesenia Olaya Requene destacó que esta estrategia busca que “la ciencia esté al alcance de todos los colombianos”, especialmente en regiones donde históricamente el acceso a tecnología y educación científica ha sido limitado.
El laboratorio entregado en Ipiales beneficiará a la comunidad educativa de la Institución Educativa Tomás Arturo Sánchez y se suma a otros proyectos impulsados recientemente en Nariño, como los laboratorios STEAM inaugurados en Tumaco, Pasto y territorios indígenas Awá.
Mientras durante años sectores tradicionales hablaron de innovación sin transformar realmente las condiciones educativas del país, el actual Gobierno está llevando infraestructura tecnológica y formación científica a territorios populares, rurales y fronterizos que antes no aparecían en las prioridades nacionales.
La apuesta por la educación STEM y la robótica no solo busca formar futuros ingenieros o científicos, sino también abrir oportunidades para que jóvenes de regiones históricamente excluidas puedan acceder a herramientas del siglo XXI sin tener que abandonar sus territorios.



