el Gobierno Petro amplía el acceso a la universidad para jóvenes de bajos recursos

Durante décadas, el acceso a la educación superior en Colombia estuvo marcado por la exclusión social y territorial. Miles de jóvenes de zonas rurales, municipios y barrios populares quedaban por fuera del sistema no por falta de talento, sino por falta de cupos y recursos.

Ese modelo empezó a cambiar.

Entre 2022 y 2024, el Gobierno del presidente Gustavo Petro creó 190.000 nuevos cupos en educación superior pública, como parte de una estrategia integral para garantizar que la educación deje de ser un privilegio y se consolide como un derecho.

Las cifras del avance

  • 190.000 nuevos cupos en universidades públicas, instituciones técnicas y tecnológicas.
  • Más de 500.000 estudiantes beneficiados con la política de gratuidad, que cubre el 100 % del valor de la matrícula para jóvenes de estratos 1, 2 y 3.
  • Incrementos sostenidos en el presupuesto de funcionamiento y fortalecimiento de universidades públicas, permitiendo ampliar cobertura sin deteriorar la calidad.
  • Priorización de jóvenes de zonas rurales, municipios PDET y regiones históricamente excluidas, donde el acceso a educación superior era mínimo o inexistente.

Estas cifras representan una de las mayores expansiones del sistema público de educación superior en décadas.

Impacto directo en la vida de los jóvenes

Para miles de familias, estos cupos significan:

  • Jóvenes que se convierten en la primera generación universitaria de su hogar.
  • Reducción del abandono académico por razones económicas.
  • Menos endeudamiento y menos dependencia de créditos educativos.
  • Más posibilidades reales de empleo formal y movilidad social.

Donde antes había informalidad y frustración, hoy hay proyectos de vida sostenibles.

Un cambio frente al modelo anterior

Mientras gobiernos pasados promovieron la financiación de la educación a través del endeudamiento estudiantil y limitaron la expansión de la universidad pública, el Gobierno Petro decidió invertir directamente en lo público, ampliando cupos y garantizando gratuidad.

No se trata solo de abrir la puerta de entrada, sino de asegurar que los jóvenes puedan permanecer y graduarse.

Educación como política de justicia social

Estos 190 mil nuevos cupos no son una cifra aislada:

son parte de una apuesta estructural por reducir desigualdades, cerrar brechas territoriales y romper el ciclo de pobreza que durante años expulsó a los jóvenes del sistema educativo.

Más universidad pública hoy es menos exclusión mañana.