Un total de 8.698 estudiantes del municipio de Tierralta, en el departamento de Córdoba, se benefician con la entrega de nuevo mobiliario escolar, una inversión que busca mejorar las condiciones educativas en instituciones ubicadas principalmente en zonas rurales del municipio.
La iniciativa fue financiada a través del mecanismo “Obras por Impuestos”, con una inversión que supera los $2.600 millones, y hace parte de los esfuerzos del Estado por cerrar brechas históricas en territorios que durante décadas han enfrentado pobreza, abandono institucional y los impactos del conflicto armado.
Educación digna para la ruralidad
De acuerdo con la Agencia de Renovación del Territorio (ART), la intervención impacta 17 instituciones educativas y 21 sedes rurales, muchas de ellas ubicadas en veredas donde los estudiantes habían tenido que estudiar durante años en aulas con mobiliario deteriorado o insuficiente.
La nueva dotación incluye escritorios, sillas ergonómicas, tableros y estantes, elementos que permitirán mejorar el ambiente escolar y facilitar los procesos pedagógicos tanto para estudiantes como para docentes.
En territorios rurales, donde muchas familias viven de la agricultura y enfrentan condiciones económicas difíciles, contar con infraestructura educativa adecuada se convierte en un factor clave para garantizar la permanencia de niños y jóvenes en el sistema educativo.
Inversión ligada a la paz territorial
El proyecto se desarrolla en un municipio priorizado por los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), creados tras el Acuerdo de Paz de 2016 en Colombia con el objetivo de transformar las regiones más afectadas por la guerra.
Tierralta ha sido históricamente uno de los municipios más golpeados por el conflicto armado en el país. Durante décadas, muchas de sus comunidades rurales enfrentaron desplazamientos, presencia de grupos armados y una débil presencia del Estado.
Por esta razón, los programas de inversión social en educación buscan fortalecer las oportunidades para las nuevas generaciones y evitar que los ciclos de violencia se repitan.
Según explicó Maykol Caballero Farfán, coordinador subregional de la ART en el sur de Córdoba, la intervención fortalece el Pilar 4 del Acuerdo de Paz, enfocado en educación rural y primera infancia.
“Con esta inversión se dignifica el proceso de aprendizaje de niñas, niños y jóvenes de este municipio afectado por el conflicto armado”, señaló.
Impacto directo en las instituciones educativas
Desde las instituciones educativas ya se empieza a sentir el impacto de la inversión.
Melchor López Cano, coordinador de la Institución Educativa Los Morales, aseguró que cerca de 900 estudiantes entre la sede principal y la sede Volador ahora cuentan con mejores condiciones para su formación.
Docentes y directivos han señalado que contar con mobiliario adecuado facilita los procesos pedagógicos y mejora el ambiente escolar, algo fundamental para fortalecer la calidad educativa en el territorio.



