El internado médico deja de ser explotación laboral: habrá salario mínimo vital para estudiantes de Medicina

El Estado reconoce una deuda histórica con más de 8.000 futuros médicos que hoy trabajan sin pago en el sistema de salud.

Durante décadas, los estudiantes de Medicina en Colombia no recibían remuneración económica alguna por su año de internado, a pesar de cumplir jornadas exigentes de hasta 12 horas diarias en clínicas y hospitales como parte de su formación. Durante ese periodo debían costear gastos de alimentación, transporte, hospedaje y matrícula universitaria, sin recibir contrato laboral, salario ni beneficios sociales. 

Esta falta de remuneración dificultaba la permanencia en la carrera, generaba presión financiera en hogares de bajos ingresos y podía contribuir, de alguna forma, a la deserción académica o a limitar quién podía sostener ese último año de formación.  

Con esta decisión, el Gobierno Nacional reconoce una deuda histórica con quienes se están formando para cuidar la vida. El salario mínimo vital durante el internado permitirá a miles de jóvenes estudiar con dignidad, reducir la presión económica sobre sus familias y completar su formación sin exclusiones por falta de recursos.

La implementación de esta política tendrá impactos concretos en la vida de los estudiantes y sus familias: Sostenibilidad económica: recibir un salario mínimo permite cubrir comida, transporte y alojamiento sin depender únicamente de apoyo familiar. 

Reconocimiento social y laboral: los internos pasan de ser mano de obra no remunerada a trabajadores con derechos y protección social. 

Mayor equidad educativa: jóvenes de hogares de bajos recursos ahora tienen menos barreras financieras para completar su formación médica. 

Fortalecimiento del sistema de salud: al remunerar a quienes rotan por clínicas y hospitales, se espera que haya mayor calidad en la atención formativa y mejores condiciones laborales desde el inicio de la carrera profesional.  

Mientras antes se normalizaba que los jóvenes trabajaran gratis, hoy el Estado —bajo el liderazgo de Petro— pone la vida y la dignidad en el eje central de una verdadera transformación social.