Entre abucheos y agua despidieron a Espriella de Cúcuta: crece el descontento

Abelardo de la Espriella recibió abucheos y agua en Cúcuta, donde recientes atentados desmienten los resultados de sus operativos de seguridad

La visita del presidente Abelardo de la Espriella a Cúcuta terminó con escenas de rechazo ciudadano. Decenas de ciudadanos lanzaron agua y tierra contra su caravana, en una ciudad golpeada por la inseguridad y la violencia. En medio de abucheos, gritos de rechazo y lanzamiento de agua y tierra contra su caravana, un grupo de ciudadanos expresó su inconformidad con el mandatario durante su recorrido por la capital de Norte de Santander.

Los hechos quedaron registrados en un video difundido en redes sociales y reseñado por medios de comunicación. Según los reportes, los vehículos presidenciales tuvieron que retroceder cuando quedaron detenidos en una vía congestionada y rodeados de personas. En ese momento, algunos habitantes comenzaron a lanzar agua y tierra hacia la caravana, mientras otros exigían que el presidente abandonara el lugar.

El episodio tiene especial significado político porque Norte de Santander fue uno de los departamentos donde De la Espriella obtuvo un amplio respaldo electoral. El contraste ocurre en medio de una grave situación de seguridad que mantiene preocupados a los habitantes de Cúcuta y del Catatumbo, donde persisten las acciones de organizaciones armadas ilegales y los ataques contra la población y la fuerza pública.

Las cifras de seguridad contradicen el discurso del Gobierno

Los anuncios de mano dura de Abelardo de la Espriella tampoco encuentran respaldo suficiente en los resultados de seguridad. Como lo reveló Noti Toro, las cifras muestran una reducción en las capturas frente al periodo anterior, lo que pone en duda la efectividad de la estrategia oficial contra la criminalidad. Mientras el presidente exhibe operativos y despliegues militares como grandes victorias, los indicadores plantean interrogantes sobre su capacidad para combatir las estructuras delincuenciales.

Cinco ataques y amenazas con explosivos en tres meses ponen en duda los resultados del Gobierno

Mientras Abelardo de la Espriella celebra capturas y operativos militares, Cúcuta y Norte de Santander siguen enfrentando graves hechos de violencia:

1. 1 de agosto de 2026 – Cenabastos, Cúcuta: carro bomba contra el Comando de Policía de Norte de Santander. La Defensoría del Pueblo reportó 14 heridos: 11 policías y tres civiles.

2. 31 de agosto de 2026 – Los Patios: explosión de un carro bomba frente a una estación de Policía, con saldo reportado de un muerto y 11 heridos.

3. 23 de octubre de 2026 – Puerto Santander: detonación de un artefacto explosivo al paso de una patrulla policial, en inmediaciones del barrio 16 de Julio. Los uniformados resultaron ilesos.

4. 26 de octubre de 2026 – Vía Ocaña–Cúcuta: militares localizaron y desactivaron tres cargas explosivas en el kilómetro 11, evitando un posible atentado.

5. 27 de octubre de 2026 – El Escobal, Cúcuta: explosión cerca de la DIAN y del puente internacional Francisco de Paula Santander, con al menos seis personas heridas, según reportes iniciales.

Cinco episodios relacionados con explosivos en menos de tres meses, incluidos cuatro ataques consumados y uno frustrado, ponen en evidencia que las capturas y los despliegues militares no han sido suficientes para garantizar la seguridad. De poco sirven las capturas que celebra el Gobierno si las organizaciones criminales conservan capacidad para cometer atentados y la población sigue expuesta a la violencia.