Gobierno petro busca formalizar y fortalecer a quienes sostienen la economía sin respaldo estatal

Gobierno del presidente Gustavo Petro avanza en la estructuración de un Plan Decenal de Economía Popular, acompañado de un nuevo documento CONPES, con el objetivo de reorganizar y fortalecer uno de los sectores históricamente excluidos del modelo económico colombiano.

La apuesta busca impactar directamente a millones de trabajadores informales, pequeños productores, recicladores, vendedores ambulantes y emprendimientos comunitarios que hoy sostienen gran parte de la economía real del país, pero que han operado sin respaldo estructural del Estado.

Un modelo que busca corregir décadas de abandono

Durante años, la economía popular ha sido tratada como un problema y no como un motor productivo. Este nuevo enfoque del Gobierno plantea:

  • Acceso a crédito y financiamiento formal para sectores históricamente excluidos del sistema bancario
  • Fortalecimiento de capacidades productivas mediante formación y asistencia técnica
  • Integración a mercados locales y nacionales, evitando intermediarios abusivos
  • Reconocimiento institucional de formas asociativas y solidarias de producción

El CONPES en construcción será clave porque definirá lineamientos técnicos, metas y recursos concretos para implementar esta transformación a largo plazo.

Economía popular: el corazón invisible del país

Según estimaciones oficiales, más del 40% de la población ocupada en Colombia se encuentra en condiciones de informalidad, lo que evidencia la magnitud del sector que este plan pretende reorganizar.

El Gobierno insiste en que no se trata solo de formalizar, sino de cambiar la lógica económica, pasando de un modelo centrado en grandes capitales a uno que reconozca y potencie las economías territoriales y comunitarias.

Choque de modelos: ¿quién ha respaldado realmente al pueblo?

Mientras gobiernos anteriores privilegiaron políticas orientadas al gran empresariado, esta iniciativa busca redistribuir oportunidades hacia quienes históricamente han sostenido la economía desde abajo, sin garantías ni protección.

La pregunta de fondo es inevitable:

¿puede Colombia seguir creciendo ignorando a la mitad de su fuerza laboral o es momento de construir un modelo económico desde la base popular?