La producción industrial retrocedió 3,7 %, las ventas disminuyeron 3,5 % y el personal ocupado cayó 1,3 %. El deterioro afectó a casi tres de cada cuatro actividades manufactureras y completó dos meses consecutivos de resultados negativos en producción.
La industria colombiana volvió a registrar cifras negativas. Según los resultados de agosto de 2026 de la Encuesta Mensual Manufacturera con Enfoque Territorial (EMMET), divulgados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la producción real cayó 3,7 %, las ventas reales retrocedieron 3,5 % y el personal ocupado disminuyó 1,3 % frente al mismo mes de 2025.
Las fábricas produjeron menos, vendieron menos y registraron una menor ocupación laboral. El deterioro no se concentró en unas pocas actividades, sino que alcanzó a buena parte del aparato manufacturero nacional.
Tres de cada cuatro actividades industriales registraron caídas
Uno de los datos más preocupantes del informe es la amplitud del retroceso. De las 39 actividades manufactureras medidas por el DANE, 29 presentaron disminuciones en su producción, equivalentes al 74,4 % del total. Solo diez registraron variaciones positivas. Esto significa que la contracción industrial afectó a sectores diversos y no puede explicarse únicamente por el mal resultado de una actividad aislada.
Además, agosto completó el segundo mes consecutivo de caída interanual de la producción manufacturera y registró el peor resultado mensual de 2026 hasta ese momento. La combinación de estos indicadores plantea interrogantes sobre la capacidad de recuperación del sector y sobre las respuestas que está ofreciendo el Ejecutivo.
Menos producción, menos ventas y menos empleo
La caída del 3,7 % en la producción real indica una reducción de la actividad manufacturera frente a agosto del año anterior, una vez descontado el efecto de los precios. Las ventas reales disminuyeron 3,5 %, lo que evidencia dificultades en la comercialización de productos industriales. Al mismo tiempo, el personal ocupado retrocedió 1,3 %, un indicador especialmente sensible por su relación con los ingresos de los hogares.

Esta última cifra no significa que el 1,3 % de los trabajadores haya sido despedido durante agosto, sino que el nivel de ocupación manufacturera fue inferior al registrado en el mismo mes de 2025. En conjunto, los datos describen una industria que enfrenta dificultades simultáneas para producir, vender y sostener sus niveles de empleo.
El balance de agosto deja una preocupación concreta: la debilidad manufacturera afectó simultáneamente la producción, las ventas y la ocupación, mientras casi tres cuartas partes de las actividades industriales registraron caídas. Para evaluar la respuesta del Gobierno será necesario conocer sus medidas de estímulo productivo, sus resultados y la evolución de los próximos informes del DANE.





