promesas vacías, implantadas por años

Durante más de dos décadas, el proyecto político liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez ha sido una de las principales fuerzas de poder en Colombia. Desde 2002, cuando llegó a la Presidencia, el uribismo ha marcado buena parte del rumbo político del país, primero con los dos gobiernos de Uribe y luego con la elección de su aliado político Iván Duque en 2018.

A lo largo de esos años, varias promesas se repitieron constantemente en discursos y campañas. Sin embargo, muchos de esos problemas siguen presentes hoy en Colombia.

1. Acabar con la crisis del sistema de salud

Uno de los temas más repetidos por el uribismo fue la necesidad de “rescatar” el sistema de salud. Durante años se habló de reformas para solucionar su crisis financiera y mejorar la atención.

Sin embargo, la situación del sistema siguió siendo crítica.

Durante el gobierno de Iván Duque, más de 10 EPS fueron liquidadas o intervenidas por problemas financieros y administrativos, afectando a millones de afiliados.

Además, hospitales públicos en distintas regiones denunciaron deudas acumuladas por más de 15 billones de pesos del sistema de salud, lo que generó cierres de servicios, retrasos en pagos al personal médico y dificultades para atender pacientes.

2. Generar empleo digno

Otro de los discursos centrales fue el crecimiento económico y la generación de empleo.

Sin embargo, Colombia sigue siendo uno de los países con mayor informalidad laboral en América Latina. Según cifras del DANE, cerca del 58 % de los trabajadores están en la informalidad, lo que significa que millones de personas trabajan sin seguridad social ni estabilidad.

3. Reducir la desigualdad

Durante años se prometió crecimiento económico que beneficiaría a todos los colombianos.

Sin embargo, Colombia ha sido históricamente uno de los países más desiguales del continente. El índice de Gini —que mide la desigualdad— se ha mantenido entre los más altos de América Latina durante las últimas décadas.

4. Garantizar seguridad total en el país

La seguridad fue el eje central del discurso político del uribismo.

Aunque hubo importantes operaciones militares contra las guerrillas, el conflicto armado no desapareció y muchas regiones del país siguieron enfrentando presencia de grupos armados ilegales, economías ilícitas y violencia contra comunidades.

5. Combatir la corrupción

Otra promesa frecuente fue la lucha contra la corrupción en la política.

Sin embargo, durante esos años también estallaron escándalos como el de la parapolítica, que llevó a decenas de congresistas investigados y condenados por vínculos con grupos paramilitares.

6. Garantizar verdad y justicia para las víctimas

Uno de los episodios más graves del conflicto fue el escándalo de los llamados “falsos positivos”.

La Jurisdicción Especial para la Paz ha documentado más de 6.400 ejecuciones extrajudiciales, civiles asesinados y presentados falsamente como guerrilleros muertos en combate durante los años más intensos de la política de seguridad.

Un debate que sigue abierto

Más de veinte años después de la llegada del uribismo al poder, el debate político sigue girando alrededor de las promesas que marcaron esa época: seguridad, prosperidad económica y soluciones para el sistema de salud.

Mientras tanto, millones de colombianos siguen esperando que esas promesas se conviertan en soluciones reales para los problemas estructurales del país.