Colombia vivió una de las mayores movilizaciones de respaldo a Petro desde el inicio del gobierno


El Pacto Histórico ganó la calle y la oposición se muestra cada vez más alejada de la realidad

Este martes, Colombia vivió una jornada masiva de movilización popular en respaldo al presidente Gustavo Petro y en defensa de la soberanía nacional, luego de días de amenazas de intervención militar por parte de EEUU, que despertaron una fuerte reacción ciudadana frente a cualquier intento de injerencia extranjera.

Multitudinarias marchas en Colombia y Medellín respaldan a Gustavo Petro y la soberanía nacional.

Desde tempranas horas de la mañana, cientos de miles de personas salieron a las calles en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, Pereira y decenas de municipios, ondeando banderas de Colombia y portando mensajes en defensa de la autodeterminación, la dignidad nacional y el mandato popular expresado en las urnas.

De acuerdo con estimaciones de organizadores, autoridades locales y reportes de medios, la movilización alcanzó entre 500.000 personas en todo el país, convirtiéndose en una de las jornadas de apoyo ciudadano más grandes desde el inicio del actual gobierno.

En Bogotá, la Plaza de Bolívar, la Carrera Séptima y los corredores centrales permanecieron colmados durante varias horas, con una participación estimada de más de 50.000 personas.

En Medellín, la movilización fue igualmente contundente: entre 12.000 y 15.000 manifestantes se concentraron en el centro de la ciudad y marcharon de manera pacífica por las principales vías, en una jornada que contrastó con el discurso político dominante en la capital antioqueña.

Las marchas se realizaron como respuesta ciudadana al llamado del presidente Petro a defender la soberanía del país, luego de declaraciones y presiones externas que amplios sectores sociales interpretaron como una amenaza a la independencia política de Colombia. Para los manifestantes, la movilización no fue únicamente un respaldo al gobierno, sino una defensa colectiva del derecho del país a decidir su rumbo sin tutelajes ni imposiciones.

Durante la jornada se escucharon consignas a favor de la soberanía, la paz, la justicia social y el respeto a la voluntad popular. Organizaciones sociales, sindicatos, estudiantes, comunidades campesinas, pueblos étnicos y ciudadanos sin militancia política coincidieron en un mensaje común: Colombia no es colonia y no acepta amenazas externas.

Las movilizaciones transcurrieron de forma pacífica y organizada, sin reportes de alteraciones graves del orden público. Autoridades locales acompañaron los recorridos y garantizaron la movilidad, mientras observadores destacaron el carácter cívico de la protesta.

Analistas políticos señalan que la jornada demuestra que el presidente Petro conserva una alta capacidad de convocatoria popular, especialmente cuando el debate se centra en la defensa de la soberanía nacional. Para muchos sectores, la movilización envía un mensaje claro tanto al escenario interno como internacional: el pueblo colombiano está dispuesto a movilizarse cuando percibe que su dignidad y su autonomía están en riesgo.