El relato del voto fusil, que fue usado por la extrema derecha para estigmatizar territorios e incluso amenazar a las comunidades indígenas y campesinas con bombardeos, tras los resultados de las elecciones presidenciales, fue absolutamente desestimado por la misión de observación electoral de la Unión Europea quienes aseguraron que no hubo evidencia y que dentro de su observación no encontraron ningún indicio de que el voto fusil hubiese existido.
Recordemos que el tema del voto fusil fue ampliamente usado por sectores de extrema derecha, algunos de ellos afines a Federico Gutiérrez en Medellín, para, presuntamente, indicarle al gobierno de Espriella y a las fuerzas militares dónde podrían hacerse los primeros bombardeos. En essa peligrosa narrativa, las comunidades habrían sido obligadas a votar por el progresismo.
Pero las acusaciones no pararon allí. Según diversas personas de derecha, los integrantes de esas comunidades estarían trabajando con los actores armados. Dichos señalamientos fueron ampliamente rechazados por la comunidad nacional e internacional pues no existía ninguna prueba y por el contrario se había convertido prácticamente en una amenaza de muerte para millones de personas que en las zonas Rurales apoyaron al Pacto Histórico.
A propósito de estas declaraciones el líder del Pacto Histórico, Gustavo Petro insistió en que los fusiles de ileales están en manos del narcotráfico y aseguró que lo que en verdad existió fue el voto Boot, y del algoritmo





