La reciente renuncia de María Fernanda Cabal al Partido Centro Democrático, luego de denunciar serias irregularidades en el proceso de elección de la candidatura presidencial, que finalmente quedó en manos de Paloma Valencia, evidencia los serios vacíos en materia de acceso equitativo a las mujeres en el partido gobernado por Álvaro Uribe.
Aunque la candidata presidencial es mujer, es un solo hombre el que toma de las decisiones, sin tener en cuenta a las integrantes más antiguas de ese partido como lo es María Fernanda Cabal, una de las más visibles figuras, junto a su esposo José Félix Lafuorie. Este último señaló que no hay espacio para deliberación en el partido.

Por el contrario, el Pacto Histórico ha definido como una de sus políticas que toda su representación, tanto en el Congreso como el el gobierno mismo, debe ser paritaria y ello ha permitido que más mujeres, de base social y popular entren a la vida política del país, tanto así que, por ejemplo, en las listas para la Cámara de Representantes en Bogotá y en para el Senado las mujeres son las cabezas de lista.



