La elección de la nueva mesa directiva del Senado dejó una de las primeras sorpresas del nuevo mapa político del país. Con una alianza inesperada entre el Centro Democrático y el Pacto Histórico, el senador Honorio Henríquez fue elegido presidente del Senado con 56 votos, derrotando a Alfredo Deluque, el candidato respaldado por el presidente electo Abelardo De la Espriella, quien obtuvo 45 votos.
El resultado representa el primer gran revés político para De la Espriella antes de asumir la Presidencia de la República. Aunque impulsó la candidatura de Deluque para encabezar el Congreso, no logró consolidar las mayorías necesarias y terminó viendo cómo sectores tradicionalmente enfrentados coincidieron en apoyar una opción distinta.
Desde el Pacto Histórico, varios congresistas justificaron su voto señalando la necesidad de evitar que el nuevo gobierno concentrara aún más poder político, mientras que desde el uribismo se defendió la elección de Henríquez como una decisión para preservar la autonomía del Senado.
La elección también evidencia que el Congreso no será un escenario de mayorías automáticas para el gobierno entrante. Pese al respaldo electoral obtenido por De la Espriella, la conformación del Legislativo obliga a negociar con distintas fuerzas políticas para sacar adelante cualquier iniciativa.
Con esta votación, Honorio Henríquez asumirá la Presidencia del Senado para el primer año legislativo 2026-2027, en un contexto que anticipa una relación compleja entre el Congreso y la Casa de Nariño.



