La conformación del gabinete del presidente electo Abelardo de la Espriella sigue despertando polémica. Esta vez, el foco está sobre el abogado penalista Iván Cancino, quien será designado como ministro de Justicia, según confirmaron varios medios nacionales y fuentes cercanas al equipo de transición.
La decisión no ha pasado desapercibida, pues Cancino ha sido defensor de algunos de los personajes más cuestionados del país, entre ellos Diego Cadena, condenado recientemente por los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal.
La principal controversia: la defensa de Diego Cadena
El nombre de Iván Cancino está estrechamente ligado a uno de los procesos judiciales más importantes de los últimos años en Colombia.
Durante el juicio relacionado con la manipulación de testigos en el caso del expresidente Álvaro Uribe, Cancino ejerció la defensa de Diego Cadena, quien finalmente fue condenado por la justicia colombiana por los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal.
Aunque defender a una persona investigada o condenada no constituye una conducta ilegal ni implica responsabilidad sobre los hechos de su cliente, el cuestionamiento político surge porque ahora ese mismo abogado pasará a dirigir la política criminal y la justicia del país.
Para distintos sectores, la discusión es más ética y política que jurídica.
No solo defendió a Diego Cadena
Iván Cancino también ha representado a otros personajes de alto perfil.
Entre los casos más recientes figura la defensa de Carlos Ramón González, investigado dentro del escándalo de corrupción de la UNGRD, además de numerosos procesos relacionados con corrupción administrativa y delitos contra la administración pública.
Su trayectoria como litigante es extensa, pero precisamente ese historial es el que hoy divide opiniones.
¿Por qué se habla de un golpe a la credibilidad?
Durante la campaña presidencial, Abelardo de la Espriella insistió en que llegaría a romper con “los de siempre” y prometió una política de mano dura contra la corrupción.
Sin embargo, varios de sus primeros nombramientos ya han sido objeto de críticas.
A la designación de Rodrigo Lara como ministro del Interior ahora se suma la llegada de Iván Cancino al Ministerio de Justicia, lo que ha llevado a algunos analistas y sectores políticos a afirmar que el gabinete termina conformándose con figuras ampliamente conocidas del establecimiento político y judicial.



