Movimiento del presidente es la fuerza política central del país

En el actual escenario político colombiano hay una tendencia clara: el centro político pierde peso, la derecha se fragmenta y la izquierda se consolida como proyecto político. No se trata de una percepción aislada, sino de una lectura que coincide con análisis electorales recientes, encuestas nacionales y el pulso ciudadano que se expresa tanto en las calles como en las redes sociales.

Durante los últimos meses, distintos sondeos han evidenciado el estancamiento de las fuerzas que intentaron presentarse como “centro”, incapaces de conectar con una ciudadanía golpeada por el costo de vida, la desigualdad y la precarización laboral. En contraste, el bloque progresista mantiene una base sólida, articulada alrededor del proyecto político que hoy gobierna el país y que ha puesto en el centro la agenda social.

DATOS QUE MARCAN LA TENDENCIA

Las encuestas de intención de voto y favorabilidad muestran que figuras asociadas al progresismo y a la agenda social se mantienen competitivas, mientras las candidaturas del centro no logran superar márgenes significativos de crecimiento.

El Pacto Histórico conserva altos niveles de reconocimiento y recordación frente a otros bloques políticos, especialmente entre jóvenes, sectores populares y regiones históricamente excluidas del poder.

Las principales políticas impulsadas desde el Gobierno Nacional —como el aumento del salario mínimo, la ampliación de la educación pública, la transición energética y la defensa de los derechos laborales— concentran mayor respaldo ciudadano que las narrativas de ajuste, recorte y privatización promovidas por sectores de derecha.

POR QUÉ SE FORTALECE LA IZQUIERDA

El fortalecimiento del proyecto progresista responde a una correspondencia concreta entre discurso y realidad. No se trata solo de promesas, sino de políticas que impactan directamente el bolsillo, el acceso a derechos y la dignidad de millones de colombianos. Esa coherencia genera lealtad política incluso en medio de ataques mediáticos permanentes y una oposición feroz.

A diferencia de otros momentos históricos, la izquierda llega hoy más organizada, con mayor capacidad de debate interno y con una agenda común clara: justicia social, democracia real y defensa de lo público como pilares del modelo de país.

LO QUE DICE LA GENTE

En redes sociales y espacios comunitarios se repite una idea constante:

“Podrán no gustarnos todas las decisiones, pero por primera vez sentimos que el gobierno gobierna para la gente de a pie”.

Otros mensajes apuntan a un elemento central del debate político actual:

“El centro no propone nada nuevo y la derecha quiere devolvernos al pasado. Por eso el proyecto de cambio sigue vivo”.

Estas voces no surgen del marketing político, sino de una ciudadanía que compara modelos de país y evalúa quién gobierna en favor de las mayorías.

UNA DISPUTA DE FONDO

Lo que vive hoy Colombia no es solo una contienda electoral. Es una disputa profunda entre dos visiones de país.

Una que defiende privilegios, concentración de la riqueza y el miedo como herramienta política.

Y otra que apuesta por derechos, redistribución, dignidad y justicia social.

En ese escenario, el fortalecimiento de la izquierda no es casual ni coyuntural. Es la consecuencia directa de haber puesto al pueblo en el centro del debate político nacional.