ciclovías en ruinas y un sistema que no responde

De modelo internacional a sistema en crisis

Durante años, Medellín fue presentada como referente en América Latina por su apuesta por la movilidad sostenible. Las ciclorrutas y el sistema público de bicicletas EnCicla se convirtieron en bandera de innovación urbana.

Hoy, ese relato enfrenta una realidad distinta:
usuarios, colectivos ciclistas y ciudadanos vienen denunciando un deterioro progresivo de la infraestructura y del servicio.

Ciclorrutas: entre huecos, grietas y riesgo

Uno de los principales reclamos está en el estado físico de las ciclorrutas.

En diferentes puntos de la ciudad se reportan:

  • Pavimento agrietado y sin mantenimiento
  • Huecos que representan riesgo de accidentes
  • Falta de señalización adecuada
  • Tramos invadidos por vehículos o mal diseñados

Para quienes usan la bicicleta como medio de transporte diario, esto no es menor:
implica un riesgo directo a la integridad física.

La movilidad sostenible no se sostiene solo con discurso, sino con infraestructura segura y constante mantenimiento.

EnCicla: un sistema golpeado por el abandono

El sistema EnCicla, que durante años fue orgullo de la ciudad, atraviesa una de sus etapas más críticas.

Datos recientes evidencian fallas estructurales:

  • Un porcentaje significativo de bicicletas fuera de servicio
  • Estaciones con problemas técnicos o inoperativas
  • Dificultades de acceso para usuarios frecuentes
  • Quejas por tiempos de espera y baja disponibilidad

A esto se suman problemas de vandalismo, pero también una crítica recurrente:
la falta de mantenimiento oportuno y gestión eficiente.

Impacto directo en la ciudadanía

La crisis no es solo técnica, es social.

Cuando fallan las ciclorrutas y el sistema público:

  • Se limita el acceso a transporte económico
  • Aumenta la dependencia de transporte motorizado
  • Se afecta a estudiantes, trabajadores y población vulnerable
  • Se debilita la apuesta ambiental de la ciudad

En otras palabras,
la crisis de la movilidad sostenible termina golpeando más fuerte a quienes menos tienen.

¿Qué está fallando?

Expertos y ciudadanos coinciden en varios puntos críticos:

  • Falta de inversión sostenida en mantenimiento
  • Priorización de otros proyectos por encima de la movilidad alternativa
  • Débil control sobre el uso indebido de ciclorrutas
  • Ausencia de una política clara de fortalecimiento del sistema

El problema no es nuevo, pero sí cada vez más visible.

El contraste incómodo

Mientras Medellín sigue vendiéndose como ciudad innovadora y sostenible, la experiencia diaria de miles de ciudadanos cuenta otra historia.

Una ciudad que aspira a liderar en sostenibilidad no puede permitirse:

  • infraestructura deteriorada
  • sistemas públicos debilitados
  • usuarios desprotegidos

La movilidad sostenible no es una campaña, es una responsabilidad pública.

Hoy Medellín enfrenta una pregunta incómoda pero necesaria:

¿se está gobernando para sostener lo que funciona o solo para mostrar lo que luce bien?