Productores colombianos alertan que los bajos precios de comercialización, los elevados costos de producción y la competencia del arroz importado ponen en riesgo la rentabilidad del cultivo.
Los arroceros colombianos advierten sobre la posibilidad de convocar un paro nacional ante el deterioro de las condiciones económicas del sector. La preocupación se concentra en los bajos precios que reciben por sus cosechas, los costos de producción y la perspectiva de una mayor competencia del arroz proveniente de Estados Unidos.
La advertencia se conoció en zonas productoras del Tolima, donde agricultores señalaron que la rentabilidad del cultivo está comprometida y que una nueva movilización se encuentra entre las alternativas que discuten para exigir soluciones.
Lo más preocupante de la situación es que el gobierno ha amenazado a los arroceros, incluso ha llegado a decir, que dejen de sembrar arroz, lo cual le abriría camino a las importaciones de EEUU y demostraría que este gobierno no estaría trabajando por los agricultores del país pero si para la industria de cereales de EEUU.
El arroz estadounidense y el riesgo para la producción nacional
Uno de los principales motivos de preocupación es el proceso de eliminación de aranceles establecido en el Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos. El acuerdo, vigente desde 2012, contempla una reducción gradual de la protección arancelaria para el arroz estadounidense hasta llegar a cero en 2030.
Esto significa que el ingreso de arroz de Estados Unidos sin aranceles no es una decisión nueva del Gobierno de Abelardo de la Espriella, sino el resultado de compromisos comerciales asumidos años atrás. Sin embargo, el actual Ejecutivo enfrenta la responsabilidad de preparar al sector para ese escenario y explicar qué instrumentos utilizará para evitar que la competencia internacional agrave la crisis de rentabilidad de los productores nacionales.
En febrero de 2026, durante el gobierno Petro, se expidieron medidas para enfrentar problemas relacionados con los elevados inventarios, las dificultades de comercialización y las denuncias sobre ingreso irregular de arroz por la frontera con Ecuador. Posteriormente, en junio, el Ministerio de Agricultura anunció nuevas medidas de protección y alivio para los productores.
Indalecio Dangond les dijo a los arroceros que no sembraran más
La tensión entre el Gobierno de Abelardo de la Espriella y los productores de arroz aumentó después de las polémicas declaraciones del ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, quien durante un encuentro con campesinos de La Guajira y Cesar, realizado en Urumita, les recomendó abandonar el cultivo de arroz y reemplazarlo por marañón. «No siembren arroz, no es negocio el arroz», afirmó el funcionario.
Sus palabras provocaron cuestionamientos en medio de la crisis del sector. Posteriormente, Dangond aseguró que su recomendación se refería exclusivamente a determinadas zonas de La Guajira, donde, según explicó, los productores acumulan varios años de pérdidas, y no a una propuesta de abandonar la producción arrocera en todo el país. La controversia reabre el debate sobre si la respuesta gubernamental debe centrarse en sustituir cultivos o en crear condiciones para que los agricultores puedan producir arroz de manera rentable.





