Red de De la Espriella sigue tergiversando la conversación: desinformación, ataques y defensa del Gobierno

Investigación revela patrones de amplificación, automatización, Fake news y ataques en una red de cuentas afines a Abelardo de la Espriella

Una investigación periodística analizó durante más de 50 días miles de publicaciones de cuentas abelardistas y encontró patrones que superan las coincidencias ocasionales. El ecosistema amplifica mensajes, ataca al petrismo, blinda al Gobierno y promociona una supuesta plataforma de verificación.

La red digital que rodea al presidente Abelardo de la Espriella no funciona simplemente como un grupo de simpatizantes compartiendo espontáneamente sus opiniones. Una investigación periodística publicada este 5 de octubre por CAMBIO analizó durante más de 50 días miles de publicaciones de las cuentas abelardistas más activas en X y encontró perfiles hiperactivos, publicaciones automatizadas y patrones repetitivos de amplificación alrededor de los mismos temas, personajes y controversias.

El análisis encontró que el grueso de las publicaciones examinadas se dedica a atacar al petrismo o defender al Gobierno De la Espriella. Pero el ecosistema va más allá: busca influir en nombramientos, entra en las disputas internas de la derecha, amplifica determinadas controversias y promociona tanto un medio de comunicación como una plataforma presentada como herramienta de fact-checking. Las coincidencias observadas superan lo ocasional.

Esas redes difunden afirmaciones falsas o engañosas presentadas como información. No se trata entonces únicamente de una campaña digital eficaz: la desinformación puede alterar la discusión pública al conseguir que una versión falsa sea repetida masivamente hasta ocupar espacio en la conversación.

El antecedente está en la elección presidencial. CAMBIO ya había identificado el manejo de redes sociales como uno de los grandes aciertos de la campaña de De la Espriella: le permitió comunicarse directamente con millones de personas, reducir la intermediación de los medios y “imponer su relato”, según la descripción del propio medio. Cambio

Una figura conecta directamente aquella campaña con el actual poder político: Carlos Suárez, estratega que acompañó a De la Espriella en su llegada a la Casa de Nariño y posteriormente llegó a la junta directiva de Ecopetrol. Suárez ha explicado que las mediciones en tiempo real fueron una de las herramientas utilizadas para observar el comportamiento de los electores y ajustar la estrategia durante la contienda.

Ahora la Presidencia pretende mantener capacidad de seguimiento sobre la conversación digital. En septiembre comenzó a cotizar un sistema para rastrear la percepción sobre De la Espriella en redes sociales y medios, detectar posibles crisis y analizar millones de contenidos digitales. Es importante precisar que este tipo de monitoreo también ha sido utilizado por gobiernos anteriores y que su contratación, por sí misma, no demuestra manipulación de redes.

De disputar las elecciones a disputar diariamente la realidad

Lo revelado permite observar una continuidad: la batalla digital no terminó cuando De la Espriella ganó las elecciones. Las cuentas que respaldan al presidente siguen disputando qué asuntos se vuelven tendencia, qué personajes reciben atención y qué interpretación de los acontecimientos gana visibilidad.

Esa dinámica coincide además con un Gobierno que ha centralizado fuertemente su comunicación. Según documentos, De la Espriella busca controlar el mensaje oficial y que incluso la salida del entonces director del DANE ocurrió, entre otros motivos señalados por Presidencia, después de que hablara públicamente sin autorización.

El problema para la democracia aparece cuando dentro de esos ecosistemas circulan contenidos falsos o engañosos, automatización no transparente o campañas destinadas a hacer pasar una operación coordinada por una reacción ciudadana espontánea. Determinar cuándo ocurre cada una de esas conductas exige evidencia específica.