Desde Cartagena, Petro relanza la Reforma Agraria ante el mundo en el ICARRD+20

Colombia alberga la conferencia internacional sobre tierra y desarrollo rural y presenta avances en entrega y recuperación de hectáreas para el campesinado.

El presidente Gustavo Petro encabezó en Cartagena la apertura del ICARRD+20, la Segunda Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, un espacio que reúne a delegaciones oficiales, expertos y organizaciones campesinas de más de cien países.

Veinte años después de la última conferencia global sobre el tema, Colombia vuelve a situar la Reforma Agraria en el centro del debate internacional, en un contexto marcado por la crisis climática, el hambre y la profunda desigualdad en el acceso a la tierra, especialmente en América Latina.

Durante su intervención, el mandatario fue enfático en que la igualdad no es una consigna abstracta, sino una condición concreta para la democracia. Y en países con alta concentración de la tierra, esa igualdad —dijo— pasa por garantizar acceso real a la propiedad rural, formalización y productividad para el campesinado.

Avances en entrega de tierras

En el marco de la política de Reforma Agraria impulsada por el Gobierno Nacional, se han recuperado y adjudicado cientos de miles de hectáreas para comunidades campesinas, víctimas del conflicto y organizaciones rurales.

Según cifras oficiales, la Agencia Nacional de Tierras ha avanzado en la compra, recuperación y formalización de predios que suman más de 300.000 hectáreas destinadas a procesos de redistribución, así como en la formalización de cientos de miles de hectáreas adicionales que hoy cuentan con seguridad jurídica para quienes las trabajan.

Estas tierras provienen de procesos de compra directa, recuperación de baldíos indebidamente ocupados, extinción de dominio y acuerdos voluntarios con grandes propietarios, en el marco del compromiso del Estado con el punto 1 del Acuerdo de Paz: la Reforma Rural Integral.

El mundo vuelve a mirar al campo

La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, señaló que Colombia asumió la organización del ICARRD+20 por solicitud del movimiento agrario global, que pidió que el país liderara nuevamente esta discusión histórica.

El mensaje central del encuentro es claro: el campo no es atraso, es futuro. La soberanía alimentaria, la transición energética, la protección ambiental y la reducción de la pobreza rural dependen de cómo los Estados aborden el acceso y uso de la tierra.

Con esta conferencia, Colombia no solo funge como anfitrión, sino que presenta ante la comunidad internacional su modelo de Reforma Agraria como una apuesta estructural para cerrar brechas históricas.

La pregunta que queda sobre la mesa es de fondo: ¿podrá la redistribución de la tierra convertirse en el punto de quiebre para transformar la desigualdad rural en Colombia y en el mundo?