La tierra vuelve a quienes la trabajan: 555 fincas recuperadas de la mafia pasan a manos campesinas
En un nuevo avance de la Reforma Agraria, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) confirmó la entrega de 555 fincas que estuvieron vinculadas al narcotráfico y al paramilitarismo a organizaciones campesinas de 19 departamentos del país. Los predios, que suman cerca de 109.000 hectáreas, ahora serán destinados a la producción de alimentos, el fortalecimiento de la economía campesina y el desarrollo rural.
Las tierras estuvieron durante años bajo el control de estructuras criminales y fueron recuperadas por el Estado para ponerlas al servicio de comunidades rurales que históricamente han reclamado acceso a la tierra. La entrega hace parte de la estrategia de Reforma Agraria que busca democratizar la propiedad rural y saldar una deuda histórica con el campesinado colombiano.
De acuerdo con la información oficial, entre los antiguos propietarios o personas vinculadas a estos predios aparecen reconocidos jefes del narcotráfico y el paramilitarismo, como los hermanos Castaño Gil, Salvatore Mancuso, alias Macaco, alias Don Berna, alias Ernesto Báez, alias Cuco Vanoy, alias Otoniel, además de integrantes del Cartel del Norte del Valle y otros bienes que hicieron parte de procesos de extinción de dominio. Estos predios ahora tendrán un uso productivo y social en beneficio de las comunidades campesinas.
Con esta entrega, el Gobierno nacional continúa avanzando en la redistribución de tierras como uno de los pilares de la Reforma Agraria, una política que busca transformar territorios marcados por el despojo y la violencia en espacios para la producción de alimentos, la generación de ingresos y la construcción de paz en el campo colombiano. Según cifras oficiales, durante este gobierno se han gestionado cerca de 800.000 hectáreas para avanzar en el acceso a la tierra por parte de campesinos y comunidades étnicas.



