Un fuerte cruce político se vivió en los micrófonos de W Radio cuando el representante antioqueño Alejandro Toro respondió a Hernán Cadavid por citar de manera parcial un discurso del senador y precandidato presidencial Iván Cepeda Castro sobre la historia del conflicto armado en Antioquia.
Durante el debate, Cadavid utilizó un fragmento del discurso de Cepeda para cuestionarlo. Sin embargo, Toro fue claro en su respuesta: no se pueden usar frases aisladas para distorsionar un planteamiento político, y pidió citar el discurso completo para entender su verdadero sentido.
El representante recordó que hablar del conflicto armado en Antioquia implica reconocer hechos ampliamente documentados, entre ellos la expansión del paramilitarismo en el departamento y crímenes como la Masacre de El Aro, uno de los episodios más graves de violencia en la región.
Pero la intervención de Toro no solo fue una defensa puntual. El congresista antioqueño ha sido durante años una de las voces del progresismo en el Congreso y un defensor de las políticas del gobierno del presidente Gustavo Petro, especialmente en temas de paz, derechos humanos y justicia social.
Antes de llegar al Congreso, Toro participó activamente en procesos de diálogo y construcción de paz con comunidades en distintas regiones del país, acompañando iniciativas sociales y promoviendo la salida negociada al conflicto armado. Su trayectoria política ha estado marcada por el trabajo territorial con comunidades y por la defensa de la verdad sobre lo ocurrido durante décadas de violencia.
Por eso, en medio del debate, Toro insistió en que la memoria del conflicto no puede ser manipulada ni recortada según conveniencias políticas, y que las discusiones sobre la historia de Antioquia deben darse con contexto, responsabilidad y respeto por las víctimas.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa un debate clave para el país: ¿se puede hablar del conflicto armado con rigor histórico o seguirá siendo un tema manipulado en la disputa política?



