Con una inversión superior a los $18 mil millones, el nuevo Hospital de Timbío se convierte en una de las apuestas más fuertes del Gobierno Nacional para llevar salud digna a territorios históricamente olvidados por el Estado.
El municipio de Timbío vivió una jornada histórica tras la entrega oficial del nuevo Hospital Timbío E.S.E., encabezada por el presidente Gustavo Petro y el ministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo. La obra, que llevaba años siendo una necesidad urgente para las comunidades del sur del Cauca, fue presentada como una muestra de la apuesta del Gobierno Nacional por fortalecer la salud pública en regiones golpeadas por el abandono, la pobreza y el conflicto armado.
De acuerdo con la información entregada durante el evento, el Ministerio de Salud invirtió más de $18.540 millones en la infraestructura hospitalaria y más de $2.600 millones en dotación tecnológica y equipos médicos, permitiendo ampliar la atención en medicina general, urgencias y servicios básicos para miles de familias caucanas.
Durante su intervención, Petro aseguró que el Gobierno ya tiene en marcha 96 proyectos de infraestructura en salud en todo el país y destacó que en el Cauca se han invertido más de $800 mil millones en diferentes programas sanitarios y hospitalarios. Además, afirmó que actualmente hay cerca de 500 equipos básicos de salud recorriendo casa a casa los territorios más vulnerables del departamento.
La entrega del hospital también estuvo acompañada del anuncio de inversiones en movilidad y conectividad para el departamento, incluyendo el inicio protocolario del proyecto vial El Estanquillo–Popayán, una obra clave para mejorar el transporte y la integración regional.
El evento reunió a comunidades indígenas, campesinas, líderes sociales y personal médico que durante años denunciaron la precariedad del sistema de salud en el Cauca. Para muchos habitantes, la llegada del nuevo hospital representa un cambio tangible frente a décadas de gobiernos que prometieron inversión social, pero mantuvieron a regiones enteras sin infraestructura médica digna.
La inauguración también se convirtió en un nuevo escenario de confrontación política alrededor del modelo de salud que impulsa el Gobierno Petro. Mientras sectores tradicionales y partidos de derecha continúan cuestionando las reformas al sistema, desde el oficialismo insisten en que estas obras demuestran que sí es posible fortalecer la salud pública con presencia estatal en los territorios históricamente excluidos.



