El mundo mira a Colombia con preocupación: crecen las advertencias a turistas extranjeros durante el gobierno de Abelardo

La inseguridad que enfrenta Colombia ya no es solamente una preocupación expresada dentro del país. También está siendo advertida por gobiernos extranjeros a sus propios ciudadanos.

En los primeros meses del gobierno de Abelardo de la Espriella, distintos países han actualizado sus recomendaciones de viaje para Colombia y mantienen advertencias que, en algunos casos, llegan al punto de pedir evitar completamente determinadas regiones del territorio nacional.

El Reino Unido, por ejemplo, actualizó su recomendación el 23 de septiembre de 2026. Su Gobierno mantiene advertencias contra viajes que no sean esenciales a amplias zonas del país, incluyendo Norte de Santander, Arauca, sectores de Chocó, Valle del Cauca, Nariño, Córdoba, Antioquia, Bolívar, Guaviare, Caquetá, Meta y Putumayo.

La advertencia británica no se limita a la delincuencia común. Su información de seguridad señala que existe una amenaza de ataques terroristas en Colombia y advierte sobre la presencia de grupos armados activos en diferentes regiones.

Canadá también actualizó sus recomendaciones el 24 de septiembre. El país mantiene para Colombia un nivel de “alto grado de precaución” debido a los elevados niveles de criminalidad y recomienda evitar completamente determinadas zonas fronterizas por el riesgo de secuestro y violencia asociado con grupos armados ilegales y organizaciones criminales.

Francia fue todavía más explícita en su actualización del 21 de septiembre. Su Ministerio de Exteriores advierte sobre un fuerte aumento de la criminalidad, particularmente en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Bucaramanga, Santa Marta, Barranquilla y Cartagena. También mantiene varias zonas fronterizas bajo recomendación formal de no viajar.

Australia, por su parte, mantiene a Colombia bajo la recomendación general de ejercer un alto grado de precaución. Su actualización más reciente señala riesgos relacionados con terrorismo, delincuencia y disturbios civiles, y mantiene la recomendación de no viajar a buena parte del Cauca y de reconsiderar viajes a sectores del Valle del Cauca y otras regiones.

España también mantiene recomendaciones de viaje vigentes para Colombia, actualizadas el 15 de agosto de 2026, mientras otros gobiernos europeos continúan señalando regiones colombianas como zonas de especial riesgo.

El panorama deja una imagen difícil de ignorar: mientras el Gobierno de Abelardo de la Espriella enfrenta el desafío de demostrar que puede recuperar la seguridad en el territorio nacional, gobiernos extranjeros continúan diciéndoles a sus ciudadanos que tengan especial cuidado al venir a Colombia o que directamente eviten determinadas zonas.

Y no se trata únicamente de una percepción política. Son recomendaciones oficiales emitidas por gobiernos que evalúan las condiciones de seguridad para sus propios ciudadanos.

En el caso británico, por ejemplo, la advertencia alcanza zonas turísticas y corredores utilizados por viajeros internacionales. Incluso Santa Marta aparece actualmente bajo medidas especiales de seguridad luego de una operación contra grupos armados y de hechos que, según el Gobierno británico, han afectado el orden público, el transporte y actividades comerciales.

La pregunta que queda para el Gobierno es incómoda: ¿qué tan lejos está Colombia de recuperar la seguridad si, mientras en el discurso oficial se promete control territorial, otros países siguen advirtiendo a sus ciudadanos sobre los riesgos de venir al país?

La seguridad no se mide solamente por los anuncios desde la Casa de Nariño. También puede observarse en las advertencias que otros gobiernos consideran necesario entregar a sus ciudadanos.

Y esas advertencias siguen aumentando la presión sobre una administración que llegó prometiendo precisamente orden, autoridad y seguridad.