Nassim Orfale Vásquez, requerido en extradición por Estados Unidos por presunto lavado de activos mediante criptomonedas, habría movilizado cerca de 42 millones de dólares. Videos difundidos en redes lo vinculan con el movimiento político que llevó a Abelardo de la Espriella a la Presidencia.
Nassim Orfale Vásquez, quien durante la campaña presidencial anunció públicamente su apoyo al movimiento Firmes por la Patria, de Abelardo de la Espriella, fue capturado en Barranquilla por las autoridades colombianas a solicitud de Estados Unidos.
La detención tiene una dimensión política: el hombre que apareció respaldando el proyecto presidencial de De la Espriella ahora figura entre los capturados que el propio Gobierno presenta como resultado de su ofensiva contra las redes del narcotráfico.
Lo investigan por movimientos de 42 millones de dólares
Orfale Vásquez es requerido por la Corte del Distrito Sur de Nueva York por su presunta participación en una organización dedicada al lavado de activos provenientes del narcotráfico mediante criptomonedas. De acuerdo con la investigación de la División Criminal del Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS-CI), habría movilizado aproximadamente 42 millones de dólares en operaciones sospechosas desde 2018.
Durante el allanamiento a una vivienda de Barranquilla, los investigadores encontraron más de 20 teléfonos celulares, cuadernos contables y dispositivos utilizados para realizar transacciones con activos digitales.
Durante la campaña electoral circuló un video en el que Orfale anunció su incorporación a Firmes por la Patria. También se ha difundido una grabación en la que aparece junto a De la Espriella. Esos registros ponen bajo escrutinio los respaldos que recibió el actual presidente durante su aspiración electoral.
La captura de Orfale Vásquez abre así una pregunta política para el mandatario: ¿qué conocía su campaña sobre las personas que se sumaron a respaldarlo y qué controles aplicó para recibir esos apoyos? Mientras Estados Unidos avanza en el requerimiento de extradición, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de examinar los vínculos entre las campañas presidenciales y las personas investigadas por las autoridades internacionales.





