Los registros entregados por el Ministerio de Defensa muestran más de 74 horas de vuelo entre el 7 de agosto y el 8 de septiembre. De los 219 trayectos reportados, 138 duraron menos de diez minutos.
En apenas 32 días de Gobierno, el presidente Abelardo De la Espriella acumuló 219 vuelos, 74 horas y 27 minutos en el aire y una factura de $2.286 millones. Los datos corresponden al periodo entre el 7 de agosto y el 8 de septiembre y provienen de información oficial obtenida tras un derecho de petición del representante José Luis Bohórquez. Hubo vuelos certificados durante 30 de esos días, lo que deja un promedio de $76,2 millones por cada día efectivo de operaciones aéreas.
El nuevo consolidado eleva el gasto a $2.286.796.769 y muestra que 138 de los 219 vuelos duraron menos de diez minutos, es decir, cerca del 63 % de los trayectos registrados.
La cifra prácticamente duplica lo conocido inicialmente. Noti Toro había informado que durante los primeros 18 días se contabilizaban $1.117 millones en operaciones aéreas presidenciales. El nuevo consolidado eleva el gasto a $2.286.796.769 y muestra que 138 de los 219 vuelos duraron menos de diez minutos, es decir, cerca del 63 % de los trayectos registrados.
Barranquilla ocupa un lugar central en la bitácora. Según la base examinada por Cuestión Pública, 88 de los 219 aterrizajes —el 40 %— tuvieron como destino el aeropuerto Ernesto Cortissoz o la sede deportiva Adelita de Char, y esas operaciones representaron alrededor de $774,8 millones. Caracol reportó, además, 43 trayectos entre el aeropuerto y Sabanilla, en ambos sentidos, con un costo aproximado de $141 millones.
El mayor gasto correspondió al Boeing 737-700 BBJ presidencial, utilizado en 41 trayectos por unos $1.342 millones. Los registros incluyen además 109 vuelos en helicópteros UH-60L por $384 millones, 54 en AW139 por cerca de $219 millones y 15 operaciones en aeronaves C-295 por $341 millones. Solo el 1 de septiembre se registraron 19 trayectos por cerca de $299 millones.
Los números vuelven a poner bajo la lupa el discurso de austeridad del nuevo Gobierno. Bohórquez tuvo que acudir a una tutela después de considerar incompleta la información entregada inicialmente por el Ministerio de Defensa, y un juez ordenó suministrar los datos solicitados. El congresista anunció que continuará haciendo control político sobre los desplazamientos y el gasto de recursos públicos asociado a la operación aérea presidencial.





