Colombia empieza a ser vista como un país que retrocede en derechos bajo el Gobierno De la Espriella

Organizaciones sociales alertan sobre el rumbo de Colombia en derechos humanos tras el retiro de la Coalición por la Igualdad y otras decisiones internacionales del Gobierno De la Espriella.

El retiro de la coalición internacional por los derechos LGBTIQ+ se suma al abandono de la intervención contra Israel, las amenazas de alejar al país de organismos multilaterales y la polémica exhibición presidencial de cadáveres. Organizaciones sociales advierten un deterioro de la imagen internacional de Colombia.

La política exterior y de derechos humanos del Gobierno de Abelardo De la Espriella acumula decisiones que están encendiendo alarmas dentro y fuera del país. La más reciente fue retirar a Colombia de la Coalición por la Igualdad de Derechos, alianza internacional para proteger a las personas LGBTIQ+ que el propio país copresidía junto a España. Pacientes Colombia calificó la determinación como un “retroceso político e institucional” y advirtió que envía una señal equivocada sobre el compromiso colombiano con la igualdad y la no discriminación.

La decisión resulta especialmente significativa porque Colombia no era un integrante marginal: ejercía la copresidencia de la coalición para el periodo 2025-2027. El Gobierno justificó su salida argumentando que la participación en ese mecanismo “no era prioritaria” y sostuvo que los derechos de las personas LGBTIQ+ siguen protegidos por la Constitución, las leyes y la jurisprudencia. La Defensoría del Pueblo respondió que la política exterior puede cambiar, pero advirtió que eso no puede traducirse directa ni indirectamente en una reducción de los estándares de protección.

No es un episodio aislado. Este 19 de septiembre se confirmó que Colombia retiró su intervención en el proceso promovido por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia por la aplicación de la Convención contra el Genocidio en Gaza. La decisión había sido anunciada antes de la posesión de De la Espriella y hace parte del giro diplomático con el que su Gobierno restableció plenamente las relaciones con Israel.

Salir de la ONU y negar el DIH son otra peligrosa característica

A eso se suma la incertidumbre sobre la permanencia colombiana en otras instituciones internacionales. Durante la campaña, De la Espriella planteó revisar o retirar al país de la ONU, la OEA y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, organismos a los que llegó a describir como estructuras politizadas. Ya como presidente también se ha informado que su Gobierno estudia una eventual salida de la Corte Penal Internacional, aunque hasta ahora no existe confirmación de que Colombia haya iniciado formalmente ese procedimiento.

El giro también ha tenido una expresión interna. A comienzos de septiembre, De la Espriella difundió imágenes oficiales caminando entre cadáveres de personas abatidas en operaciones militares. La defensora del Pueblo, Iris Marín, cuestionó la utilización de los muertos como parte de la comunicación gubernamental, y posteriormente un juez ordenó retirar temporalmente las publicaciones oficiales mientras estudiaba una tutela que alegaba posibles afectaciones de derechos fundamentales, especialmente de niños y adolescentes.