El Gobierno del Cambio continúa avanzando en el reconocimiento de una deuda histórica con las exmadres comunitarias y sustitutas del país. En una jornada realizada en Buenaventura, el presidente Gustavo Petro acompañó a varias beneficiarias que hoy reciben un subsidio de subsistencia fortalecido, una medida que mejora significativamente sus ingresos y reconoce décadas de trabajo dedicadas al cuidado de la niñez colombiana.
Gracias a los cambios incorporados en el Plan Nacional de Desarrollo y reglamentados mediante el Decreto 2182 de 2023, las exmadres comunitarias y sustitutas que no lograron pensionarse pueden acceder a un subsidio equivalente al 80 %, 90 % o hasta el 95 % de un salario mínimo mensual, dependiendo de los años que hayan prestado servicio. Quienes trabajaron por más de 20 años son las beneficiarias del porcentaje más alto.
Durante el encuentro en Buenaventura, una de las ciudades con mayor presencia de hogares comunitarios y población afrodescendiente, el mandatario compartió con varias de las mujeres beneficiadas, escuchó sus historias y reiteró el compromiso de su gobierno con la dignificación de quienes durante décadas cuidaron y protegieron a miles de niños y niñas en condiciones de vulnerabilidad.
Esta política busca reparar una situación que por años afectó a miles de mujeres que dedicaron su vida al cuidado infantil sin alcanzar una pensión. Ahora, quienes cumplen los requisitos reciben un apoyo económico más alto, financiado por el Estado a través del Fondo de Solidaridad Pensional, con el objetivo de garantizarles una vejez con mayores condiciones de dignidad.
El Gobierno también ha impulsado otras medidas para mejorar las condiciones laborales de las madres comunitarias y sustitutas que continúan en servicio, avanzando hacia su formalización laboral y el reconocimiento pleno de sus derechos, como parte de una política orientada a valorar el trabajo del cuidado y cerrar brechas históricas.



