El Ministerio de Minas destacó que la reducción de la pobreza energética es resultado de la expansión del acceso a servicios energéticos, programas de transición energética y el fortalecimiento de soluciones para hogares vulnerables en todo el país.
Bogotá, 8 de julio de 2026. El Ministerio de Minas y Energía informó que un millón y medio de colombianos lograron salir de la pobreza energética multidimensional durante los últimos dos años, un avance que, según la entidad, refleja el impacto de las políticas orientadas a ampliar el acceso a energía de calidad y mejorar las condiciones de vida de miles de familias en el territorio nacional.
De acuerdo con la cartera, la tasa de pobreza energética disminuyó del 16,1 % en 2023 al 15,4 % en 2024, consolidando una tendencia de reducción que beneficia especialmente a comunidades históricamente excluidas del acceso a servicios energéticos confiables.
La pobreza energética multidimensional no se limita a la disponibilidad de electricidad. Este indicador evalúa aspectos como la calidad del servicio, la posibilidad de cocinar con energías limpias, el acceso a refrigeración para conservar alimentos y medicamentos, el confort térmico de las viviendas y la disponibilidad de energía suficiente para desarrollar actividades productivas y educativas.
Según el Ministerio, los resultados responden a iniciativas impulsadas durante los últimos años para fortalecer las comunidades energéticas, ampliar proyectos de energías renovables, llevar soluciones solares a zonas rurales y promover programas que permitan a más hogares acceder a servicios energéticos modernos y seguros. Estas estrategias hacen parte de la política de transición energética que busca cerrar brechas sociales y territoriales.
Aunque el balance muestra avances importantes, la entidad reconoció que todavía cerca de 8,1 millones de personas permanecen en condición de pobreza energética, por lo que insistió en la necesidad de mantener e incrementar las inversiones para garantizar un acceso equitativo a la energía en todo el país.
El Ministerio de Minas señaló que estos resultados evidencian que el acceso a la energía no solo representa un servicio público, sino una herramienta para reducir desigualdades, mejorar la salud, fortalecer la educación, impulsar la productividad y elevar la calidad de vida de millones de colombianos.



