“No podía respirar”: Donovan Balanta murió tras quedar bajo custodia policial

Donovan Balanta Paz, padre de dos hijos y estudiante de criminalística, murió después de ser reducido y quedar bajo custodia policial. Su familia denuncia que fue golpeado y sometido con un táser mientras estaba esposado y exige que se esclarezcan las responsabilidades

Donovan Balanta Paz era padre de dos hijos, trabajador y estaba próximo a terminar sus estudios de criminalística. Su familia denuncia que fue golpeado y sometido con un táser aun estando reducido y esposado, que pidió ayuda y que llegó sin vida al hospital. Siete policías fueron apartados mientras se investiga el caso.

Donovan Balanta Paz no es solamente el hombre que aparece reducido en los videos que hoy provocan indignación. Para su familia era “Piri”, un padre de dos hijos —una niña de 12 años y un adolescente de 15—, trabajador de una empresa farmacéutica y estudiante de criminalística. Sus allegados lo describen como un hombre trabajador, respetuoso y dedicado a sacar adelante a su familia.

Ahora su familia exige saber por qué Donovan terminó muerto después de quedar en manos de la Policía.

Los hechos ocurrieron en Caracolí, en los límites entre Ciudad Bolívar y Soacha. La familia sostiene que Donovan no participaba de la riña que había provocado la presencia policial. Según su relato, varios uniformados lo persiguieron, lo redujeron, lo esposaron y lo golpearon. Videos divulgados por Noticias Caracol muestran a uniformados golpeándolo cuando ya estaba esposado.

La denuncia es todavía más grave. Sus familiares aseguran que, estando reducido, recibió descargas con un táser. El uso de ese dispositivo durante el procedimiento sí está confirmado. La familia sostiene que Donovan manifestó dolor en el pecho y pidió auxilio; otros relatos difundidos sobre el caso señalan que decía que no podía respirar.

Su madre, Marleny Paz, también aparece en el centro del relato de la comunidad. Según denuncias recogidas por la concejal Rocío Dussán, la mujer intentó proteger a su hijo y habría sido empujada al piso mientras pedía que dejaran de agredirlo. Pero Donovan no fue llevado inmediatamente a un hospital. Fue trasladado a la estación de Policía de Cazucá. La familia cuestiona precisamente qué ocurrió durante ese periodo y sostiene que el joven necesitaba atención médica.

La familia asegura que Donovan llegó sin signos vitales al hospital, mientras que la información institucional sostiene que llegó con vida y falleció posteriormente. Esa contradicción no está resuelta y deberá confrontarse con la historia clínica, los registros de traslado y el dictamen forense.

Para la familia y habitantes de Caracolí, el caso también plantea preguntas sobre el trato a la población afro de este sector popular. Miembros de la comunidad han denunciado presuntos episodios de estigmatización y racismo y piden que la investigación sobre la muerte de Donovan tenga también un enfoque étnico-racial.

Familia quiere la verdad pues Donovan fue llevado con vida por la policía

Siete policías fueron apartados preventivamente de sus funciones y existe una indagación disciplinaria. Pero la principal exigencia de la familia va más allá de una investigación interna: quieren saber quiénes participaron, qué ocurrió mientras Donovan estuvo bajo custodia y qué provocó finalmente su muerte.

Donovan deja dos hijos y una familia que ahora exige justicia. La causa médico-legal de su muerte todavía está pendiente de determinación. Hasta que exista ese resultado y una decisión judicial, no puede afirmarse como hecho probado que los policías lo asesinaron ni que fue llevado al hospital después de muerto. Sí está documentado que murió después de ser detenido, que hubo golpes mientras estaba esposado, que se utilizó un táser y que su familia denuncia que llegó sin vida al centro asistencial.