Presidente de la Corte Suprema, en tiempos de Abelardo, reabre el debate sobre subir la edad de pensión

El debate sobre la edad de jubilación volvió a instalarse en Colombia luego de que el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Iván Mauricio Lenis, planteara la posibilidad de revisar las condiciones actuales para acceder a una pensión de vejez.

Durante una entrevista con Blu Radio, Lenis señaló que los cambios demográficos del país —entre ellos el aumento de la expectativa de vida, la disminución de la natalidad y el envejecimiento de la población— están generando presiones adicionales sobre el sistema pensional.

Según el magistrado, si las personas viven más años, el sistema también debe financiar durante más tiempo el pago de las pensiones. Por ello, consideró necesario abrir una discusión sobre un eventual aumento de la edad de jubilación y sobre nuevas fuentes de financiación.

Pero la propuesta no se limita a aumentar la edad. Lenis también planteó revisar la diferencia existente entre hombres y mujeres. Actualmente, la edad general para acceder a la pensión de vejez es de 57 años para las mujeres y 62 años para los hombres. El magistrado propuso discutir la posibilidad de establecer una edad común para ambos sexos.

El planteamiento ha generado atención porque modificar la edad de jubilación tendría un impacto directo sobre millones de trabajadores y requeriría cambios normativos. Por ahora, las edades vigentes no han cambiado y las declaraciones de Lenis no constituyen una decisión de la Corte Suprema. Se trata de una propuesta para abrir una discusión nacional.

El debate también pone sobre la mesa un problema estructural: la informalidad laboral. Una parte importante de los trabajadores colombianos enfrenta dificultades para mantener cotizaciones constantes durante su vida laboral, por lo que aumentar la edad o exigir mayores requisitos no necesariamente resolvería por sí solo los problemas de cobertura y financiación.

De hecho, el propio Lenis señaló que la discusión debe contemplar aspectos como la informalidad, las nuevas formas de contratación, la productividad y las fuentes de financiación del sistema, además de la edad de jubilación.

La propuesta ocurre, además, mientras el país continúa discutiendo la reforma pensional y su implementación. En septiembre, el debate volvió al Congreso después de que la Corte Constitucional ordenara subsanar un vicio de procedimiento relacionado con el trámite de la reforma.

Así, una pregunta vuelve al centro de la discusión nacional: ¿el problema del sistema pensional debe enfrentarse haciendo que los trabajadores permanezcan más tiempo en el mercado laboral, aumentando las fuentes de financiación, ampliando el empleo formal o combinando distintas medidas?

Por ahora, ninguna nueva edad de pensión ha sido aprobada. Lo que existe es una propuesta que abre nuevamente una discusión con profundas implicaciones económicas, laborales y sociales para el país.