Una reciente inspección oficial a un inmueble vinculado al exgobernador guajiro Kiko Gómez volvió a encender el debate sobre las redes políticas y las relaciones de poder que marcaron la historia reciente del país.
Durante el procedimiento, autoridades encontraron una galería personal de fotografías, entre ellas una imagen en la que aparece junto al expresidente Andrés Pastrana, lo que generó cuestionamientos políticos y reavivó discusiones sobre los vínculos entre élites nacionales y caciques regionales cuestionados.
Kiko Gómez fue uno de los políticos más poderosos de La Guajira. Fue alcalde de Barrancas y luego gobernador del departamento. En 2013 fue capturado y posteriormente condenado por homicidio y concierto para delinquir, tras ser señalado por la justicia de mantener vínculos con estructuras paramilitares que ejercían control político mediante violencia y corrupción.
El hallazgo de la fotografía ha sido interpretado por analistas como un recordatorio de las alianzas políticas que durante décadas permitieron que dirigentes regionales con graves señalamientos mantuvieran respaldo, poder y acceso a recursos públicos.
El nombre de Pastrana también ha sido mencionado en debates públicos por aparecer en registros de contactos del financista estadounidense Jeffrey Epstein, acusado de liderar una red de explotación sexual. Aunque no existe acusación judicial en su contra, críticos han señalado que estos vínculos reflejan los círculos de poder global en los que se movieron varias figuras políticas tradicionales.
Para distintos sectores, el hallazgo no es solo una fotografía sino un símbolo de una época en la que se consolidaron alianzas entre élites políticas, poderes regionales y estructuras ilegales que influyeron profundamente en la institucionalidad colombiana.



