Rendón habla de abandono, pero las cifras desmienten su discurso

Mientras el gobernador Andrés Julián Rendón insiste en que el Gobierno Nacional abandonó a Antioquia, las cifras oficiales cuentan una historia distinta: miles de millones de pesos fueron destinados a educación, vivienda, agua potable e infraestructura social en el departamento.

Desde que llegó a la Gobernación, Andrés Julián Rendón ha construido un discurso de confrontación con el presidente Gustavo Petro, asegurando que Antioquia fue relegada por el Gobierno Nacional. Sin embargo, los datos oficiales muestran que, más allá de las diferencias políticas, el departamento continuó recibiendo inversiones en sectores estratégicos.

En educación, se destinaron más de $148.400 millones para fortalecer la infraestructura de educación superior en Antioquia y el Eje Cafetero mediante ocho proyectos. Además, se autorizó un giro extraordinario de $70.000 millones para el rescate financiero de la Universidad de Antioquia, una medida que permitió aliviar la crisis presupuestal de la principal universidad pública del departamento. Entre 2022 y 2025, el presupuesto total de la institución pasó de $575.000 millones a $807.000 millones, lo que representa un incremento cercano al 40 %.

En vivienda y agua potable, la inversión superó los $646.000 millones, beneficiando a 120 de los 125 municipios de Antioquia y a más de 448.000 habitantes. Con esos recursos se financiaron 12.131 mejoramientos de vivienda, 693 viviendas rurales nuevas, 5.727 subsidios de vivienda urbana, la formalización de 32.221 títulos de propiedad y múltiples obras de agua potable y saneamiento básico. Como resultado, el déficit habitacional del departamento pasó del 24,7 % en 2022 al 21,8 % en 2025.

Las cifras muestran que Antioquia no dejó de recibir recursos nacionales para fortalecer la educación pública, mejorar las condiciones de vivienda de miles de familias y ejecutar proyectos de infraestructura social. Esto no elimina las diferencias políticas entre la Gobernación y la Casa de Nariño, pero sí pone sobre la mesa una pregunta inevitable: ¿puede hablarse de abandono cuando los recursos siguieron llegando y se ejecutaron inversiones de esta magnitud?

El debate político es legítimo, pero también lo son los hechos. Y los datos oficiales muestran que, mientras desde la Gobernación se hablaba de un supuesto abandono, el Gobierno Nacional continuó financiando proyectos que impactaron a cientos de miles de antioqueños.