Gobierno de la Espriella deja en $0 recursos específicos para deporte de comunidades indígenas. Deporte nacional queda en jaque

Comunidades indígenas quedarían sin asignación específica para sus programas deportivos. Por lo visto la camiseta de la selección Colombia solo le sirvió para hacer campaña.

Mientras el deporte social comunitario había construido programas con enfoque diferencial para los pueblos indígenas, la denuncia sobre el presupuesto del Gobierno Espriella prende las alarmas: la asignación específica para estas comunidades quedaría sin recursos. Por lo visto la camiseta de la selección Colombia solo le sirvió para hacer campaña.

El deporte de las comunidades indígenas enfrenta un golpe presupuestal bajo el Gobierno de Abelardo de la Espriella. La denuncia conocida en las últimas horas señala que la asignación específica destinada a esta población quedaría en $0, poniendo en riesgo actividades construidas durante años con enfoque diferencial. No se trata solamente de competencias. El propio Ministerio del Deporte reconoce a los indígenas como población prioritaria del Deporte Social Comunitario, una política que busca eliminar barreras económicas y culturales y preservar prácticas deportivas ancestrales, tradicionales y autóctonas.

Durante los años anteriores sí hubo recursos dirigidos expresamente a este propósito. Los reportes presupuestales de Mindeporte muestran, por ejemplo, un convenio por $2.700 millones con AICO por la Pachamama, destinado al Plan de Acción de los lineamientos de prácticas ancestrales de los pueblos indígenas.

También existían metas concretas. Para 2024, Mindeporte reportó 5.500 personas atendidas mediante prácticas y eventos ancestrales, tradicionales y autóctonos, además de una meta de 2.500 beneficiarios de estrategias acordadas con organizaciones indígenas, campesinas, Rrom y comunidades negras.

El retroceso resulta aún más preocupante porque Colombia cuenta desde 2018 con lineamientos específicos para la recuperación, fortalecimiento y promoción de las prácticas ancestrales de los pueblos indígenas. Es decir, no se estaría dejando sin recursos una actividad nueva, sino una política diferencial que el propio Estado ya había reconocido.

Hay reducción general crítica en todo el presupuesto para el deporte nacional

El golpe a las comunidades indígenas ocurre, además, en medio de una reducción general de los recursos para el deporte colombiano. El sector ya venía enfrentando una fuerte contracción presupuestal frente a los niveles alcanzados durante el gobierno Petro, por lo que federaciones, programas comunitarios, infraestructura y preparación de deportistas compiten ahora por una bolsa más limitada.

En ese escenario, llevar a cero una asignación específica para pueblos indígenas no aparece como un hecho aislado, sino como parte de un ajuste más amplio que amenaza con golpear primero al deporte social y territorial.