La discusión sobre la eliminación de los impuestos saludables tiene un dato que merece estar sobre la mesa: empresas de la industria de bebidas y azúcar financiaron campañas y organizaciones políticas que hoy forman parte de la coalición del Gobierno de Abelardo de la Espriella, mientras congresistas de ese mismo bloque impulsan proyectos para desmontar los gravámenes.
En el Congreso cursan al menos dos iniciativas. El proyecto 201 de 2026 busca eliminar tanto el impuesto a las bebidas ultraprocesadas azucaradas como el aplicado a determinados alimentos ultraprocesados. Lo firman Honorio Henríquez, Carlos Meisel, Juan Fernando Caicedo, Daniel Briceño, David Cote y Jesús Bedoya. El proyecto 224 de 2026, presentado por Enrique Cabrales y Jesús Salim Lorduy, pretende derogar específicamente el impuesto a las bebidas azucaradas. Los ocho autores pertenecen al Centro Democrático, colectividad declarada partido de Gobierno de De la Espriella.
Salvación Nacional recibió, según registros de Cuentas Claras citados por medios, $400 millones de Gaseosas Lux y $300 millones de Bavaria. Otro grupo de medios documentó adicionalmente $750 millones de Bavaria/Gaseosas Lux y $66 millones de Mayagüez, Riopaila y Castilla dirigidos a congresistas de Cambio Radical–ALMA, además de aportes de Pichichí. Ambas fuerzas están dentro del oficialismo.
Salvación Nacional y Centro Democrático ¿los más empeñados con empresas del sector?
La relación entre financiación política e industria aparece con mayor claridad en otros componentes del oficialismo. Una revisión de los reportes entregados al CNE, citada por La Silla Vacía, señala que Salvación Nacional recibió $400 millones de Gaseosas Lux y $300 millones de Bavaria para su lista al Senado de 2026. Carol Borda, representante de ese movimiento y una de las voces que ha promovido públicamente junto a Daniel Briceño la eliminación de los impuestos saludables, pertenece precisamente al partido que llevó a De la Espriella a la Presidencia.
El dinero de este sector también llegó a otra fuerza de la coalición. La investigación publicada por CAMBIO, que cruzó los informes de campaña de los 285 congresistas, encontró que Bavaria y Gaseosas Lux aportaron $750 millones a siete congresistas de Cambio Radical–ALMA, mientras Mayagüez, Riopaila y Castilla sumaron otros $66 millones. El mismo grupo recibió además recursos del Ingenio Pichichí. Cambio Radical forma parte actualmente de la coalición de Gobierno.
El debate tendrá consecuencias económicas y de salud pública. Los proyectos buscan desmontar gravámenes creados en la reforma tributaria de 2022 para bebidas azucaradas y determinados productos ultraprocesados. Mientras sus promotores sostienen que encarecen productos consumidos por los hogares y afectan a tenderos, especialistas en salud pública defienden estos impuestos como instrumentos para desincentivar consumos asociados con enfermedades crónicas.
Congresistas de la coalición oficialista promueven la eliminación de unos impuestos que afectan directamente a industrias que financiaron partidos y legisladores pertenecientes a esa misma coalición. La discusión que viene en el Congreso permitirá establecer cómo votarán los legisladores cuyas campañas o partidos recibieron recursos de empresas con intereses económicos directamente relacionados con los impuestos que ahora están en juego.





