Pedro Sánchez rechazó la versión según la cual el Gobierno Petro habría pagado una tasa de cambio inflada en la compra de los aviones Gripen. El exministro aseguró que ocurrió exactamente lo contrario: se pagaron $2.413 millones menos de lo presupuestado.
El exministro de Defensa Pedro Arnulfo Sánchez salió a desmentir una afirmación difundida sobre la compra de los aviones Gripen durante el Gobierno de Gustavo Petro. Según esa versión, el Ministerio de Defensa habría pagado a la empresa sueca Saab una tasa de cambio de $4.936,96 por euro, casi un 14 % superior a la tasa citada para el día del giro.
Sánchez negó que ese hubiera sido el valor efectivamente pagado y explicó que la cifra de $4.936,96 correspondía a una tasa presupuestal prevista, no a la utilizada para ejecutar el desembolso. La aclaración se refiere a la orden de pago presupuestal número 7787826, del 20 de enero de 2026, correspondiente al proyecto de Aeronaves de Superioridad Aérea de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Se pagaron $2.413 millones menos de lo presupuestado
De acuerdo con las cifras entregadas por el exministro, el pago se efectuó a una tasa de $4.260,19 por euro, es decir, $676,77 menos por euro frente al valor inicialmente proyectado. En términos presupuestales, el desembolso fue de $15.187 millones, mientras que se habían previsto $17.600 millones. La diferencia de $2.413 millones, explicó Sánchez, quedó disponible para otras necesidades del mismo proyecto.
Las cifras presentadas por el exministro contradicen directamente la afirmación de que se habrían pagado $4.936,96 por cada euro. El señalamiento confundía, según su explicación, una tasa presupuestada con la tasa de ejecución del pago.
El exministro señaló que los documentos que respaldan la operación están incluidos en el informe de empalme y disponibles para los organismos de control. También hizo un llamado a utilizar responsablemente la información sobre la contratación pública y a sustentar los señalamientos en los documentos de ejecución.
El desmentido deja una pregunta para quienes difundieron la acusación: ¿por qué presentar como un pago realizado una cifra que, según el exministro, correspondía únicamente a una proyección presupuestal? La explicación de Sánchez apunta a un resultado opuesto al denunciado: en lugar de un desembolso superior al previsto, la compra habría registrado una menor ejecución presupuestal de $2.413 millones en esa operación.





