Primero, presuntamente declaró como soltero y luego apareció como “población vulnerable”

El nuevo Registro Universal de Ingresos, RUI, comenzó a funcionar este mes con una promesa clara: reemplazar progresivamente al Sisbén y utilizar información de distintas bases estatales para determinar con mayor precisión la situación económica de los hogares colombianos.

Pero uno de sus primeros grandes casos públicos terminó poniendo el sistema bajo la lupa.

El miércoles 26 de agosto, varias consultas realizadas en la Ventanilla Social del Departamento Nacional de Planeación mostraron al presidente Abelardo de la Espriella y a su esposa clasificados en C03, población vulnerable.

La categoría C corresponde a hogares que, de acuerdo con el sistema, están por encima de la línea de pobreza monetaria, pero permanecen en riesgo de caer en condiciones de pobreza. C03 hace parte de los 18 subgrupos de esta categoría.

El resultado llamó especialmente la atención por tratarse del jefe de Estado y por los datos económicos que él mismo había declarado ante las autoridades.

Según la información revelada esta semana sobre su declaración de renta y bienes, De la Espriella reportó para 2025 un patrimonio bruto de $20.770 millones, además de inversiones y activos por miles de millones de pesos. También declaró ingresos por cientos de millones de pesos durante ese año.

Es decir: mientras una base oficial lo ubicaba temporalmente dentro de una población considerada vulnerable, otra información oficial mostraba a un presidente con un patrimonio de decenas de miles de millones de pesos.

Pero la historia no terminó ahí.

EN MENOS DE 24 HORAS, CAMBIÓ LA CLASIFICACIÓN

La mañana del jueves 27 de agosto ocurrió el giro que encendió todavía más las preguntas.

Una nueva consulta en el mismo sistema ya no mostraba a De la Espriella como C03.

Ahora aparecía como D21: “no pobre, no vulnerable”.

La diferencia no es menor. El grupo D es el último nivel de clasificación del RUI y reúne a los hogares considerados con mayor capacidad económica dentro de esta escala.

El cambio también habría alcanzado a su esposa.

El Departamento Nacional de Planeación explicó que el RUI todavía se encuentra en una etapa de implementación y que se están realizando ajustes en casos donde existen inconsistencias entre la clasificación registrada y los ingresos de las personas.

Sin embargo, la entidad no atribuyó públicamente el cambio específicamente al caso del presidente ni explicó qué dato produjo la primera clasificación.

Y ahí está precisamente la pregunta que queda abierta.

¿CÓMO TERMINÓ UN PRESIDENTE CON $20.770 MILLONES DE PATRIMONIO EN LA CATEGORÍA DE VULNERABILIDAD?

El RUI fue diseñado precisamente para evitar algunos de los problemas históricos de los sistemas de focalización social.

A diferencia del modelo tradicional del Sisbén, el nuevo registro utiliza cruces de información administrativa provenientes de entidades como la DIAN, la Registraduría y la PILA, entre otras fuentes.

La idea es identificar de manera más precisa cuánto gana realmente cada hogar y quién necesita —o no— la ayuda del Estado.

De hecho, uno de los argumentos utilizados durante la discusión de este modelo fue la necesidad de acabar con los llamados “colados” en los programas sociales: personas que aparecen como pobres o vulnerables en las bases de datos pese a contar con ingresos suficientes.

Por eso el caso presidencial resulta particularmente incómodo.

Porque si el RUI pretende ser una herramienta mucho más precisa para determinar la capacidad económica de los colombianos, ¿qué falló para que inicialmente clasificara como vulnerable a una persona cuyo propio reporte oficial habla de un patrimonio de $20.770 millones?

Y si el sistema detectó posteriormente la inconsistencia y corrigió el dato, ¿cuántas otras personas podrían estar clasificadas incorrectamente?