El Tribunal Administrativo de Cundinamarca declaró administrativamente responsable a la Nación–Policía Nacional por la muerte del joven estudiante Dilan Cruz, ocurrida en noviembre de 2019 durante una jornada de protesta en Bogotá, al determinar que existió una falla en el servicio y un uso irregular y excesivo de la fuerza por parte de un integrante del entonces Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD).
En la decisión, el tribunal calificó los hechos como una grave violación a los derechos humanos y ordenó, además de las medidas de reparación correspondientes, la realización de un acto público de reconocimiento de responsabilidad y de disculpas dirigido a los familiares de Dilan Cruz.
Dilan Cruz recibió un impacto en la cabeza con una munición tipo bean bag disparada durante las manifestaciones del 23 de noviembre de 2019 y falleció dos días después en un centro asistencial. Su caso se convirtió en uno de los símbolos del debate nacional sobre el uso de la fuerza por parte del ESMAD y las garantías para la protesta social en Colombia.
El fallo reaviva la discusión sobre la responsabilidad estatal en el control de las manifestaciones y representa un nuevo pronunciamiento judicial que reconoce la vulneración de derechos en este caso, ocurrido en el marco del paro nacional de 2019.



