La política internacional que aplicaría Abelardo de la Espriella sigue generando preocupación pues no representa sería representaría la tradición diplomática de los gobiernos y mucho menos del pueblo colombiano al parecer se alinea de frente con los intereses de Estados Unidos e Israel. Al contrario de la tradición y cultura colombianas que siempre se han manifestado en solidaridad con pueblos hermanos como Cuba o Palestina.
Espriella anunció que cerrará las embajadas de Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumania, Senegal y Sudáfrica, y confirmó que suspenderá la apertura de la embajada de Colombia en Palestina. También aseguró que unificará las misiones diplomáticas en Francia-UNESCO e Italia-FAO. Además romperá relaciones con Cuba y Nicaragua.
En particular el cierre de la embajada de Cuba implica un grave retroceso En todos los esfuerzos de paz ya que ese país ha sido un aliado incondicional en todos los procesos de adelantado Colombia, uno de ellos con éxito, que fue el acuerdo de paz de la Habana firmado entre el Estado colombiano y las FARC con el que se logró la desmovilización de una de las guerrillas más antiguas del mundo.
“Nos demuestra que el próximo Gobierno no tiene ni idea de cómo funciona la diplomacia y que ha decidido embarcarse en una cruzada en contra los derechos humanos, el derecho internacional y el multilateralismo” aseguró Mauricio Jaramillo
Por su parte, María Fernanda Carrascal aseguró que “Aquí no hay ahorro fiscal, pero sí una visión aislacionista del país: una política exterior que concibe la relación de Colombia con el mundo únicamente desde los intereses de los sectores más descompuestos de las élites colombianas y estadounidenses.” dado que una de las justificaciones era ahorrar en gastos del Estado, justificación que se quedó sin piso.



